viernes, 5 de noviembre de 2010

Paseando a Miss Daisy.

- No, mire usted, es que le echamos por querer hacerse famoso.

- Ya, pero yo pensé que esta historia iba de eso. Yo ya apuntaba maneras, por eso me cogieron ustedes.

- No, no va de eso, esto es para vivir la experiencia.

- ¿Y luego qué hago? ¿No voy a ningun programa?

- Sí, claro, a los que nosotros le digamos, que vamos a porcentaje.

- ¿Entonces?

- Es que dijo usted que quería ir a "La Noria".

- Ya, pero ¿no es de su misma cadena?

- Sí, pero es que usted dijo que quería ir.

- Ya ¿y?

- Y para ganar dinero.

- Ah... ¿que es que se va gratis?

- No, no es eso.

- ¿Entonces?

- Que hay que entrar para convivir y vivir la experiencia.

- Hombre ustedes me han metido para dar juego, y estoy conviviendo, no he montado ningún follón y esto estaba siendo una gran experiencia para mí.

- Es que usted y la señorita han fornicado.

- ¿For... qué? Ah ya... ah, ¿que no se podía?

- Hombre sí, es más se debe hacer, que eso la audiencia lo valora.

- ¿Entonces? ¿Lo hemos hecho peor que Arturo e Indhira? ¿Se nos ha escuchado menos? ¿Es que me da que esta Flor no es de tanto teatro, pero apunta maneras? Bueno, es cierto que no saludó a cámara mientras le comía el coño, como hizo la otra, pero...

- Oiga, a Niña Indhira ni me la toque.

- Perdón, perdone, pero entonces ¿por qué nos han echado?

- Por el Espíritu.

- ¿Cual-o?

- El Espíritu.

- Oiga que le poníamos ganas. Espiritu siempre nos ha sobrado.

- Hablo del de Gran Hermano, borrico. El Espíritu de Gran Hermano.

- ¿Y ese quién es?

- No lo tenemos claro, lo andamos buscando, pero El, seguro que nos dice, cuando le encontremos, que no le ha gustado para nada lo que han hecho ustedes dos. En un folleto que tenemos, está. Seguro.

- Ah... ¿y ya no podemos ir a La Noria?

- Por supuesto que sí. Van este mismo Sábado. Luego el Sálvame de Luxe, a lo de AR... unos cuantos días en el Sálvame Diario y luego, dicen ustedes que son pareja en el "Qué me dices", y a los quince días vuelven a salir en la misma revista y dicen que ya no lo son y volvemos a empezar, a ver si esto nos puede dar para dos meses. Hasta que el de las coplas se declare al de Málaga, que a punto ya ha estado.

- Ya, que nos han sacado porque el público nos reclamaba fuera. Porque la gente no podía estar sin nosotros y nos pedía a gritos.

- Sí, casi mejor que en eso lo dejamos.

Y es que lo de anoche, casi mejor me lo tomo a cachondeo. Porque si me pongo a bramar (en el desierto) alguien puede salir mal parado. Y como total lo de la expulsión doble, ya nos lo llevaban radiando desde el martes para que la expectación fuese máxima, como que ya me ha dado tiempo a soltar toda la bilis contenida todos estos días y ahora vengo casi sonriente, y mucho más calmado.

Básicamente se han sacado un conejo de la chistera, han echado a estos dos por lo que los han echado (seguramente también serán los que más audiencia puedan atraer fuera) y han pretendido que comulguemos con ruedas de molino, tratando de vendernos una explicación que carece de cualquier tipo de fundamento, ya que en ningún punto del reglamento (y pueden decir misa) existe mención alguna que prohiba acuerdos de este tipo (que por cierto, hemos visto y hemos podido comprobar desde GH3 hasta el lamentable y envidentísimo caso de Gerardo y Saray, que explicitaron con claridad, como se vió en el 24 horas de Grande Fratello) y mucho menos, prohibe a ninguno de los que ahí entran (a vender su intimidad durante semanas por un precio ridículo; sí, nadie les obliga pero lo que es, es) rentabilizar fuera toda la posible fama que han conseguido ahí dentro. A eso entran TODOS. Y el que lo niegue ese sí que es el que es REALMENTE UN FALSO.

Y simplemente, una última cosa: este programa, por mucho que no lo quieran ver así, no es de los que mandan arriba (por mucho que ellos decidan y hagan y deshagan a su antojo). Es de los cientos de miles de fanáticos que cada año, esperamos esto como si fuera nuestro maná, nuestra agua de Mayo en pleno otoño. Y que llevamos años tragando con decisiones incomprensibles y arbitrarias, mientras los de arriba tensan cada año más la cuerda sin preocuparse ni un momento por los que al fin y al cabo, sostenemos a los anunciantes que financian todo esto.

No tensen mucho más la cuerda y trátennos por favor con un poquito más de cariño y respeto. Y por favor, no se inventen excusas baratas para tomar las decisiones que crean convenientes. Cuentenos simplemente un poco de la verdad y no traten de engañarnos tanto y de tratarnos como si fuésemos tontos de baba. Nosotros somos los más interesados en que nuestro juguete favorito tenga éxito y no se rompa. Intenten cuidarlo ustedes un poco siquiera con una pizca del cariño con el que nosotros lo cuidamos.

Y sí, ya sé que dentro de dos días, nadie recordará siquiera a mi Feroz ni a mi Flor. Y que nos engancharemos a otros (en mi caso a Yago y a Lydia, aunque no venga al caso) porque este programa nos agarra de las entrañas y no nos deja ni un minuto de descanso, y acabamos pidiendo más y más en vena, no importa que venga fresco o caducado.

Pero precisamente por eso no nos merecemos el trato que recibimos de ustedes, ni que nos tomen por tontos. Porque USTEDES Y NO ESOS DOS CHAVALES, SON LOS QUE NOS HAN TOMADO EL PELO Y SE HAN REIDO DE NOSOTROS AYER NOCHE.

Ah... sí, debería hablar del resto de la gala, y de la entrevista a los dos, pero me quedo con la risa franca de esos dos pobres diablos, sincera, como ellos han sido más sinceros que nadie.

Y de lo demás, incluido ese circo romano, con ese público de mierda azuzado por cuatro hijos de la gran puta en el que se pedía los leones para los condenados (porque la sangre siempre hace disfrutar y se la pone bien gorda a todos los mierdas de este mundo), prefiero hablar sólo en privado (o sea, a lo largo de la mañana... jejeje).

Ah... y de esa persona que presenta las galas (sí, esa que ayer iba vestida de Rudolph... a falta de una nariz roja), decir que a mitad de entrevista, se me apagó el odio, y la ira se me transformó en carcajada, imaginándola con la camisa de fuerza y sin la medicación, dándose cuenta de dónde estaba metida y de las gilipolleces que iba empalmando una tras otra sin control ni medida alguna.

Y confieso que me dió hasta ternura. Y me recordó a mi abuela cuando ya estaba jodidilla con el alhzeimer. Con lo cual, me dieron hasta ganas de darle un abrazo y traerle una mantita.

Así que nada malo puedo ya decir de ella.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Kalifornia.

Es curiosa la calma aparente que se vive en la casa, una vez terminada (y perdida) la prueba. Ignorantes de la noche que se avecina, pensando en nominaciones, aguardando esa habitual (y cada vez más absurda y aburrida) gala de Halloween (no tengo ni idea si será hoy o no, poco me importa, Don Miguel hace tiempo que, como Elvis, ha abandonado el edificio) y sin tener ni remota idea de la cacicada arbitraria que la organización les tiene preparada (de momento, no he tenido contra "sueño" y la expulsión inmediata de Flor y Feroz, sigue siendo mi quiniela, aunque en la casa de Pepe Gotera y Otilio, cualquier cosa puede cambiar según sople el viento).

Y yo por mi parte, enganchado a este circo bastardo que los de arriba siguen tratando de joderme, sin posibilidad alguna de lograrlo, porque mientras haya un sólo ratoncillo dentro de esa casa, mi adicción y mi puto vicio, me hará asomarme cada poco a la ventana, aunque me den mierda para comer (que es lo que vienen haciendo últimamente, y no por el casting, que sigo pensando que es de perfil medio alto), pero tan tocado por lo de Feroz y la rubia, que soy incapaz de centrarme bien en los hilos que se siguen moviendo cada día.

Sigo con pocas cosas claras, pero sigo mirando. Y veo a Catha cada vez más pegada a Yago (lo cual es recíproco) y cada día me cae un poco menos mal la venezolana (aunque me sigue pareciendo nada enlatada con un bonito envoltorio). Incluso le voy pillando el punto a Mireia (a la que veo con medio pie fuera; el otro medio es de Patricia), y ya no la veo tan fría, si no serena y tremendamente falta de alegría (cosa que me temo que es lo que más predomina en su vida de fuera). Y me fijo en Marta a la que a veces veo de puta madre y otras me aburre (aunque me sigue gustando más que muchas). Y en Joaquin, siempre cansino, pero necesario por ahora. Y siento que Terry cada vez tiene más "amigos" dispuestos a apuñalarla. Y que sólo le queda Jhota (casi por descarte). Y que la hormiguita ladina que entró con un supuesto ex novio, cada día teje un poco más su pequeña red de bien queda, amiguita de todos, pero sin mojarse nunca por nadie (porque quien sólo se mueve para buscar aliados y por el interés, vende hasta a su madre por cuatro monedas, cuando vienen mal dadas).

Y en la otra casa, Julia, ese ser casi vomitivo (de lo más dañino y lleno de odio que he visto en años en este programa), continua su particular demostración de sinceridad no pedida, escupiendo veneno cada vez que puede contra Vocecita (a la que muchos acusan, manda huevos, de no ser tan inocente, como si la chica tuviese que dejar que la otra bruja la pisoteara). Y me pregunto, viendo a esta tiparraca, como alguien puede pensar en echar a dos por fingir una relación (que existe, porque si no follan por lo menos se encaman) para sacar pasta (fin último de todos los que han entrado en esa casa, excepto del Gran Pepe, que fué el único que fue a vivir la experiencia) y permitir que esta elementa siga en la casa (más cuando por idéntica violencia verbal y gestual, hace un año el tipo aquel de la Bestia, fué echado a los leones, colocando el listón en un punto demasiado alto como para que después algo tuviese demasiado sentido y cierto nivel de cordura).

Y me pregunto también como alguien puede tener la mala hostia y la poca conciencia de meter ahí dentro a una persona con un desequilibrio emocional tan grande como el de Jhota (al que dudo mucho que cualquier informe psicológico diese por válido para este tipo de sarao), al que además se le adivina (presuntamente) una falta de algo que le tiene continuamente alterado. Pero que el tipo se está jodiendo ahí dentro, pocas dudas me quedan. Y soy incapaz de comprender hasta donde puede llegar la crueldad de quien le escogió para participar en un circo que le va a dejar aún más tocado.

Y mi Lydia, la casi casi Gran Olvidada, continua soñando con el boxeador, sin saber que jamás volverá a encontrarle en el otro lado. Con la mirada llena de ilusión, casi como una adolescente de esas que niegan haberse enamorado, hasta que el chaval ya esta lejos y no lo tienen a su lado para hacerlas sentir especiales y tratarlas como nunca nadie las ha tratado.

Y me siento triste, lo reconozco. Quizás estafado una vez más por los mismos de siempre. Porque si esta noche se confirman los presagios, aunque para mí no habrá acabado Gran Hermano y encontraré en seguida algo a lo que engancharme (siempre lo hago y quizás de momento el enganche sean Lydia y Yago), sentiré que me han robado parte de la ilusión y que ese GH que me unía a Feroz y me tenía ilusionado por pelear en cierta forma "a su lado", sí que se ha terminado. Básicamente porque para mí, casi todo en estos más de quince días ha girado en torno a él. Y era él y no otro el que me pegaba a la pantalla más que ninguno. Y porque las mentiras y la manipulación, no me harán escarmentar, pero cada día me lo ponen más complicado.

Y también brindaré por la rubia loca que foshaba sin foshar quizá (aunque ninguna importancia tuvo siempre eso en el cuento). Y no olvidaré (aunque quizás pronto llegue a recordar con dificultad su nombre) ese "posha" que decía como nadie, esos dientes a punto de comerse al lobo y esa mirada tan de cine negro, de burdel de color rojo, de derrota y de ganas de morder a quien sea para reclamar todo ese algo indefinible, que da la sensación de que la vida siempre le ha robado.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

El sueño del mono loco (Segunda parte).

Ultimamente bebo por las noches.

Incluso alguna que estoy solo, suelo fumar alguna cosa de dudosa procedencia, que tal vez no debería fumar.

Y esta noche, dándole vueltas y vueltas a lo de "Sanción sin precedentes" me dormido bebido, fumado y, claro, eso atrae sueños extraños que luego son difíciles de separar de lo que es la realidad.

Y esta noche, el sueño sabía a miseria, a locura y pérdida total de la más mínima cordura. A arrebato de niños a los que no les salen bien las cosas. A excusa triste y ridícula que sólo sirve para retratar a los protagonistas del cuento soñado.

Básicamente, soñé que en la gala de este jueves, los expulsados eran tres.

Y dos de ellos eran dos de los elementos puntales (hasta la fecha de este Gran Hermano): Julio Feroz el Más Grande y Flor, la rubia loca que follaba porque le salía del mismísimo coño.

Y me desperté.

Y comencé a pensar, aún medio dormido, en lo absurdo que había sido lo soñado. Y hasta me reí de la sandez de imaginar siquiera que Zeppelin (ese ente torpe y tremendamente absurdo), decidiera cargarse a dos de sus gallinas de oro.

Pero es que quizás estén desesperados por las ridículas audiencias y estén tan locos como para querer dar un golpe de efecto de tal calibre y tratar de salvar el programa.

Y recapacité y volví a pensar en lo de "Sanción sin precedentes" y supuse que podrían estar hablando quizás de una nominación directa de alguno de los dos nombrados (en Sálvame, concretamente).

Pero esa sanción ya tiene precedentes, recuerda a Siscu el año pasado.

Y pensé además que sería completamente absurdo, que nada raro se ha visto en esa casa. Que sólo había habido expulsiones directas por actos de violencia, como Gonzalo, Indhira y Arturo.

Pero la gala del jueves ha tenido una audiencia ridícula. Los resúmenes los ven menos de 100.000 personas. Y estos, están tan desesperados que pueden hacer cualquier tipo de chorrada para tratar de evitar el descalabro que tendrán el jueves, con el último episodio de Aguila Roja.

Además ¿qué excusa darían para echar a esos dos? ¿Qué les han pillado hablando de que se van a liar y así harán más dinero fuera y tendrán más posibilidades de seguir más tiempor dentro de la casa? ¿Les van a acusar de hacer un montaje después de lo que ya hemos visto en las últimas 9 ediciones?

Palpatine, estos son capaces de inventarse algo que se llame por ejemplo EL ESPIRITU DE GRAN HERMANO o lo llamarán de otra forma, sabe dios. Y con esa absoluta chorrada, producto de la mente de algún descerebrado y desesperado (en busca de la audiencia perdida), se cargan a estos dos y luego atan cabos para preparar una coartada (por mucho que la coartada no se sotenga ni en una reunión de chiflados).

No puede ser. Qué chorradas se me ocurren, joder. Ni que no hubiese habido montajes a lo largo de estos años.

Sí, desde Ness y su llamada en el aeropuerto, hasta Sonia Arenas tratando de rentabilizar una presunta paja, pasando por todas las que buscan Intervius o videos, Indhira liándose con Arturo para salvar su culo el año pasado y, por supuesto, ese idilio entre Gerardo y Saray que sólo se creyó (por joder y porque le interesaba) esa señora que presenta las galas. Pero esta película es distinta. Nunca la habías visto. No habían tenido necesidad de rodarla hasta ahora. Pero ahora ya tiene incluso final (Flor y Feroz a la puta calle por expulsión directa) y en estos momentos, puede que hasta estén escribiendo el guión. Y tiene ya hasta título: "Tratando de salvar la poca audiencia que nos queda (desesperadamente y metidos de lleno en la locura y la estupidez más absoluta)"

En fin que es todo una chorrada absurda. Y por mucho que estos cretinos lleven cagándola sin medida desde que empezó lo de este año, es imposible que tengan una cara dura tan grande y que la Milá se preste a semejante farsa.

Vale... lo que quieras... pero harías bien en fiarte de tus sueños, viejo chocho, porque últimamente parece que tienes poderes, cabrón. Y lo de la Milá, no es excusa. Hace mucho que las tragaderas de esta señora por agarrarse a su silla, son muy muy grandes.

Yo que tú, empezaría a considerar la posibilidad de que el sueño, el jueves, desgraciadamente, se hiciese dolorosamente real
.

martes, 2 de noviembre de 2010

Underworld evolution.

Yo entiendo que no a todo el mundo le guste esto. Es más, entiendo que haya gente a la que este circo le horrorice y le espante o le parezca simplemente un programa basura para deficientes mentales.

Pero es que a mí, después del día de ayer (en el que estuve casi ininterrumpidamente conectado a la 7 y a los piratas, más de doce horas seguidas), este vicio me ha vuelto a atrapar sin remedio y lo único que lamento es tener que trabajar y dormir y no poder dedicarle las 24 horas del día, sin pensar ni hacer absolutamente nada más.

Y lo peor del caso es que, de momento, ninguno de los ratoncillos me cae realmente mal (eso sí que es Síndrome de Estocolmo y lo demás son pijadas). Si acaso (y no en todo momento) esa Julia que con sus modos asquerosos confunde sinceridad y claridad, con llo que simplemente es falta de educación y ganas de hacer daño sin motivo justificable alguno. Pero vamos, que la tipa esta poco o nada me interesa. Y aunque en la casa blanca ya estoy cogiendo incluso algún favorito especial (Marcelo y Laura, sin ir más lejos... pero esto cambia cada tres o cuatro horas jejeje), todo lo que realmente me atrapa, la esencia pura de Gran Hermano, está en esa casa de colores en la que los tópicos de cada edición se suceden, para alimentar a los locos que cada año necesitamos nuestra droga directamente en vena y sin apenas cortar.

Ayer, como casi todos los últimos días, todo giraba en torno a la comida. Y a partir de tan manido motivo para discutir (y para demostrar que en el fondo son casi todos, aparte de unos vagos redomandos, unos niños de papa, porque como bien decía Marta "Aquí no nos van a dejar morir de hambre"). Y todo empezó ya por la mañana, a eso del mediodía, con Joaquín sacando su tema favorito a la hora de comer (lo mucho que él se desgasta en la prueba, mientras muchos se tocan los cojones y lo poco que tiene para llevarse a la boca.... y no será porque Marta no se lo pone en bandeja cada tarde, a eso de las 6... que diría mi querido Victor Coyote... más o menos). Y ya me es imposible recordar cuantas moscas acudieron a tan goloso panal de rica miel, pero sí que tengo claro que Jhota, como siempre (ya lo vimos en el resumen de ayer, con imágenes del sábado por la tarde... eso sí que es información on line... aunque en esta ocasión, no sea culpa de los responsables), fué el que acabó perdiendo los nervios (aunque de forma gloriosa los perdió con su odiada Mireia por la tarde en un "Tú a mí madre ni la menciones!!!!!!!!!!!!!", aún mucho más forzado y pillado por los pelos, no venía a cuento de nada, que lo del famoso hijo de la legionaria en la refriega con Melitona), y cada día resulta más divertido e imprescindible por lo tocapelotas que es en cada paso que da (lástima que sea carne de cañón a la primera vez que esté nominado). Y a ese enredo habitual que tiene como excusa lo de llenar el estómago, también se unió Chari, esa viborilla bien queda que le da la razón a todo dios por la espalda (primero a los unos que critican a los otros, y más tarde a los otros que critican a los unos) y que, aparte, ya está preparando su ruptura sin tapujos en cuanto salga (es que ya no siento, no siento), mientras el zoquete del sosainas de su novio anda haciendo planes de boda (jajajajaja, por dios, que nos hagan un video montando las espectativas de cada uno, que necesito reirme a gusto). Mientras Terry nada sin saber muy bien en que orilla quedarse (aliándose a muerte con Jhota un día y teniendo roces contínuos con él al siguiente), Mireia trata de organizar aquello como su fuese la profesora de un instituto y los demás simples borregos que deben acatar sus órdenes y hacerlo todo como ella manda (pero sin alterarse nunca... que ella es una señora), Flor es la única que realmente, curra mucho y come poco, sin buscarse líos y sin crear malos rollos por nada (vale, sí lo de Yago... pero eso fue una chorrada que se le pasó en dos minutos).

Y entonces se levanta el Dios Yago (conviene recordar que él y su pandi, hacen la prueba por la noche y duermen por el día), con toda su chulería a cuestas (me encanta este tío, joder... y por culpa del cretino de Oscar no lo ví hasta que él se piro a la puta calle), con su escudero Feroz y su secretaria y chica para todo (hasta para tener la bronca del siglo y acabar abrazados luego), Catha. Y Marta se despereza, se va a frotar un poco con el abuelo Joaquín (el de las llagas y los estigmas, pobrecito lo que cuesta alcanzar la santidad), que ya ha acabado de dar el parte de movidas del día al General Yago (al que se le debe rendir pleitesía y con quien se debe despachar mientras el está tumbado en la cama, recien despertado, que es la mejor forma de tocarle las pelotas a cualquiera y más al gallego, que siempre va a su puta bola, usando su retranca para decir sin que parezca que está diciendo, pero que tampoco busca meterse en ningún tipo de conflicto y siempre suele hacer gala de una paciencia infinita).

Y después, obviamente, llegue el contra parte de la parte contraria. Con Jhota contando las mismas historias del anciano, pero arrimando el ascua a su sardina (como hace todo dios y no solamente en esas casa). Y Feroz asiente, y tampoco quiere mojarse, porque en realidad, él se lleva de puta madre con el de Vallekas y siente un gran aprecio por Joaquín (lo cual en apariencia es recíproco). Y es entonces cuando la Porteña (la más lógica y normal de toda esta milonga) ronea con el boxeador, confiesa la gran estupidez que le parecen todas estas absurdas discusiones y se pega un buen baño en el jacuzzi para deleite de los que están detrás de las cámaras.

Y sí, seguramente será más de lo mismo, la misma comedia con distintos actores de cada año. Pero realmente, cuando algo funciona, es de imbéciles tratar de cambiarlo. Y por mucho que todo pueda sonar a viejo, a mí cada año me sigue resultando completamente nuevo.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Vidas cruzadas.

La verdad es que no tengo ni puñetera idea de donde empezar. Me es imposible abarcar todas las pequeñas historias que he podido ver en estos dos últimos días. Y dado que el 24 horas sigue machacado (cercenado, censurado por una realización que corta absolutamente todas las conversaciones, privándonos del "completo") y que la información que se nos roba abiertamente en los diarios, es fundamental (para comprender muchas historias que no acaban de encajar, incluso hasta chirrían, por la falta de todos los datos necesarios para componerlas y ver lo que está sucediendo y por qué vemos a veces comportamientos en apariencia fuera de toda lógica), no puedo más que dar brochazos casi en el aire, sin poder llegar a nada, simplemente, dejándome llevar y escupiendo todo un montón de detalles faltos de cualquier tipo de conexión o esqueleto.

La casa blanca, es de lejos la más falta de todo. Quizás influya ese color que le da a todo un aire hostil y lleno de frialdad, pero las historias que allí se desarrollan, aún siendo apecibles en ocasiones, resultan mucho más aburridas y mortecinas que la de la casa de los colores.

En ambas, el hambre les ha obligado a todos a empezar a mostrar sus cartas. Y aunque en general, todos ellos dan un perfil tranquilo que les impide mostrarse (o explotar abiertamente), ha sido la bendita falta de comida la que nos está permitiendo ver (y medio intuir), una multitud de movimientos sin fin, de tímidas alianzas, acercamientos, cruces entre unos y otros, que tejen una complicada red casi imposible de desenmarañar (por la falta de datos) pero tremendamente apasionante.

Y es en esa casa de colores llena de vida, donde por fin ha llegado el auténtico Gran Hermano. El de los tópicos, el de las conversaciones intrascendentes, el de los susurros apasionantes, el que es pura delicia y puro orgasmo para los mirones como yo. En el que nada es lo que parece y la superficie no sirve más que para confundir y enredar y al mismo tiempo, nos provoa y nos incitaa a romper ese cascarón para cruzar el espejo, tratando de hundirnos y nadar en esas aguas densas y tremendamente poco claras, que requieren de tiempo y ganas de dejarse llevar y partir de mil puntos para tratar de llegar a algún nudo medianamente claro y seguro.

Nudo al que no llegaremos, porque todos los nudos están cambiando, se mueven y se entremezclan con otros dejando rastros de sus formas anteriores por el camino... joder... bonita e inútil paja la que llevo desde hace doscientas líneas para llegar a la única y puta conclusión de que en este circo, esta vez, no veo nada de nada claro absolutamente nada (excepto a Feroz, claro está, la Puta Estrella de la Función por el momento).

En este momento, no tengo ni puta idea de la solidez de la alianza entre Terry y Jhota (o si esta se ha roto en pedazos tras un reproche de ella ayer tarde en relación con la bronca por la comida de la tarde anterior), de si la verdadera aliada de este es esa Chari que parece nadar en todas las aguas sin mojarse demasiado en ninguna, si la mayoría no soporta a Mireia (o si simplemente no les cae del todo mal pero les toca los cojones sus ansias de sargento organizador), si Marta sabría decidirse (llegado el caso), entre apoyar a un Joaquin al que come la boca o a un Yago al que le hace la comida y con el que todos son risas y buenas caras. Tampoco puedo saber qué piensa Flor (el personaje quizás más complejo y atractivo de toda la edición) y qué parte de su calentura es real y qué parte es pura búsqueda de fama y dinero fácil afuera con el que apuntalar una vida que se intuye llena de fracasos de rimel corrido, lágrimas y polvos borrachos buscándo aplacar humedad y soledad a partes iguales. O quizás esté totalmente equivocado con ese acento que sabe a puta magia, y pretenda montarme un tango atroz, con olor a sudor y a coño y pintar a Margot, bailando como una rubia loca (aunque mucho olfato debo de haber perdido si esos ojos que han aprendido a engañar para sobrevivir, esta vez lo consiguen y me engañan). No tengo nada de nada, porque excepto Mireia y una gris (cansina y hasta mezquina Catha), todos los demás me seducen aunque sea en pequeños detalles que sirven para tratar de entender (sin éxito) el conjunto.

Ahora mismo, todo hierve, los lazos se unen y se separan en breves instantes. No hay nada seguro y todo está aún por germinar (y lo que nos queda).

Y lo único seguro es que Feroz reina por encima de cualquiera y es un puto imán que atrae mi atención y mi mirada cada vez que se le intuye cerca, aunque esté incluso fuera del plano de la cámara. Y supongo que es muy difícil intentar explicar la fascinación total que el personaje me produce y más a quienes incluso pueden sentir un rechazo frontal ante una superficie en la que parecen encarnarse docenas de tópicos. Yo a esos, les pediría simplemente que observasen su mirada y ese fondo de ternura y de niño grande que es evidente simpemente con fijarse y desprenderse de un montón de prejuicios que en este caso carecen de sentido arañando mínimamente la superficie o, simplemente, observando el tono y el lenguaje de los gestos. Porque bajo la fachada (real) de quien se siente orgulloso de haberse conocido (sin por ello despreciar a nadie ni hacer de menos a los demás, a quienes casi siempre les dedica palabras de comprensión y cariño, tanto de frente como a la espalda), brilla de forma clara y limpia un niño grande, con la inocencia de sentirse casi el héroe y el más famoso del barrio (con ese "Benidorm es tuyo" que cuenta emocionado que le cuenta su "gente" de Madrid, cuando llega a sus dominios y él les pasa a todos los garitos de moda por la cara) y con los sueños intactos de llegar a ser una figura, de triunfar y de ser ese puto amo del que todos quieren ser amigos y tener como colega. Un niño que confiesa con los ojos brillándole, como de crío (cuando era el más duro de su barrio, "un tipo peligroso" vestido de negro y que iba a toda velocidad), se tiró dos años escuchando a escondidas a Camela (después de aficionarse a ellos de tanto copiarles sus cintas a las chavalitas que conocía con su cassette de doble pletina) y ahora es capaz de cantar sin rubor a duo con Marta todas las letras que recuerda, mientras la argentina de la mirada sucia y calentorra, le ronronea, enroscada a su cuerpo, buscando con disimulo frotarle la polla con su pierna y que deje de una puta vez de cantar y le haga el caso que su entrepierna le reclama. Un crío que sueña con llegar a Supervivientes y que flipa con llegar a ser el Rey de la Isla y entrar de una puta vez (si con GH demuestra que genera audiencia) y no quedarse a las puertas como este año (en el que lo dejaron de suplente y le relegaron en favor de Rafa Mora).

Y tantas y tantas cosas que me tienen enganchado de él y me producen una ternura infinita que, por desgracia, me temo que no producirá entre esos pocos que aún votan y deciden quien gana.

Pero de momento, aún me quedan por lo menos once días más de Feroz en estado puro (y muy mal se tiene que dar para que no aguante unas cuantas tandas) y sólo pido que lo de últimos días, en general, no sea un mero espejismo transitorio propiciado por la nocturnidad de la prueba y que este circo de incontables pistas siga y siga cada día abriéndose poco a poco y dejando regueros de historias que seguir y tratar de desenmarañar con poco éxito, pero sin olvidar que lo importante del viaje, sigue siendo el camino y que el destino final, no es más que una simple excusa para ponerse en marcha.

sábado, 30 de octubre de 2010

Tres ratones ciegos.

Algo huele cuando menos tremendamente "raro".

Llevo días viendo cosas extrañísimas en la web de T5, cosas que nunca antes había visto (continuos avances de cosas que se han visto, teóricamente, en el 24 horas, emitido en exclusiva por ellos; algo que nunca se había hecho, porque normalmente, o nos enterábamos por el 24 o no sabíamos nada hasta que aparecía en los resúmenes o en las galas; nunca ha habido "avances" en modo "caramelito"). Y aunque aún no he podido procesar y en realidad, todo esto lo único que hace es generarme muchas más dudas, sólo me quedan tres posibles conclusiones de momento:

- En esta edición estamos casi completamente ciegos.
- Alguien (de las cabezas pensantes) se ha propuesto potenciar y sacarle provecho al 24 horas en la web y de momento no lo está consiguiendo.
- Los índices de audiencia no son los esperados (y puede que por fin comience a tomar cuerpo la idea de que se han equivocado).

Es más, hay una frase de Mercedes Milá al final de la gala del jueves (cuando menciona los resúmenes y la web del 24 horas), que a mí me sugiere que ella es consciente de que este año, fuera no tenemos una información completa de lo que está pasando dentro. No recuerdo la frase literal pero, cuando hace mención a lo del canal digital y dice algo así como que por los resúmenes diarios nos podemos hacer una idea de lo que pasa en el día a día, no sólo no la veo convencida de lo que está diciendo, si no que creo que es algo que dice a regañadientes, porque estaba en el guión que había que cerrar filas.

Porque muy a pesar de los peros que le pueda poner a la presentadora, si hay algo en lo que siempre romperé una lanza en su favor, es que esta mujer AMA a este programa (y es una de sus fans número uno) y me da la sensación de que siente, que no se están haciendo del todo bien las cosas.

Pero ya digo que todo esto son pajas mentales mías, quizás sin ningún fundamento.

Sin embargo, hay hechos y hay evidencias de que hay cosas que jamás hemos visto ni veremos:

- En la casa, durante el 24 horas (y en algunos de los videos vistos en DBT, galas o resúmenes), algunos de los concursantes hablan muy a menudo de todos los pactos que se tejieron en los cuatro primeros días de concurso (pactos que debieron ser numerosos y frecuenetes antes de la primera nominación). De nada de esto hemos sabido ni por los resúmenes diarios, ni por la gala, que en esos primeros días, se limitaron a ser Julio+Chari+Citas a Ciegas, es decir, lo más fácil, cómodo y evidente.

- Hay situaciones que no cuadran: ¿Por qué Yago (al que teóricamente nadie soportaba, según hemos visto en esta semana en el Diario, que se llevaba mal con casi todo el mundo y cuyo único aliado era Oscar) parece ahora uña y carne con Jhota (basta ver como se abrazaron cuando el galego volvió salvado de la sala de expulsión), con Terry y hasta con Marta (y con Marta, ya parecía según sus palabras en la gala, que la relación era buena desde hacía unos días?

- Es sorpredente comprobar que, los videos más interesantes, los hemos visto en el DBT (que teóricamente siempre ha sido un programa "residual" o al menos, el tercero en importancia tras los Diarios y las Galas, en cuento a información se refiere).

Particularmente, pienso que esta edición está herida por la incompetencia, la torpeza y el afán recaudatorio. Incompetencia en los resúmenes (que a su vez provoca que los espectadores de los mismos anden por los cuatro gatos mal contados) y en los videos de las galas. Torpeza en el día escogido para la emisión (las audiencias rozan mínimos históricos, por mucho que alarguen hasta el infinito las galas para maquillar los tristes datos). Y afán recaudatorio en seguir privándonos de un 24 horas digno en una plataforma Digital, que nos de una calidad de visión que la web no tiene, que no falle como una escopeta de feria, como sucede ahora y que no sea casi un atraco a mano armada (45 euros mensuales, si no falla nada, cosa que es casi imposible, frente a los 22 que cuesta el abono básico a Digital + y que además proporciona otros canales en el mismo paquete).

Llevamos dos semanas medio perdidas de concurso y, de seguir así las cosas, en un par de semanas más (si las cosas no cambian, que no tiene pinta), tendremos que resignarnos a ver una edición más castrada que ninguna o a tirar la toalla.

Las soluciones, creo que son sencillas y están en manos de los que mandan. Y son algo tan simple como volver a lo que siempre ha habido y siempre ha funcionado (y cuando algo funciona de puta madre, no sé por qué cojones tienen que cambiarlo).

Eso sí, que tengan cuidado, porque el formato, hace mucho que no es indestructible y en una de estas, acaban cargándoselo y matando a la gallina de los huevos de oro, por pura y simple incompetencia.

viernes, 29 de octubre de 2010

Nueve reinas.

Resulta tremendamente difícil (por lo menos para mí), soportar una gala de casi cuatro horas, tremendamente monótona una vez pasado su ecuador, sin dar alguna pequeña cabezadita. Y más difícil aún resulta aguantar una entrevista a un tipo tremendamente anodino (una absoluta nada) que, sin embargo, consiguió despertar mis simpatías, básicamente por el tono (totalmente estúpido, bravucón y fuera de lugar) de la misma. Me gustaría saber qué hubiese pasado si la entrevistada hubiese sido una mujer y el entrevistador un hombre. Y cuales hubiesen sido los comentarios del día después si dicho hombre se hubiese burlado de la mujer por llevar ésta totalmente ddepilado el coño (algo bastante común, por cierto, en ambos sexos, muy recomendable y tremendamente higiénico), comparándola con la piel de una gallina (o un pollo) desplumada.

Pero de la Señora, casi que prefiero no hablar más, porque me lo he propuesto, porque no tengo ganas de ponerme de mala hostia y porque a fin de cuentas, tampoco lo hizo mal el resto del tiempo (excepto esa puta entrevista en l que quiso quizás recuperar todo el protagonismo perdido, tratando de cebarse y humillar a un pobre imbécil).

Se salvó Feroz (casi casi por los pelos, porque la cosa, me da que anduvo muy muy jodida hasta casi el último momento) y eso, al menos para mí, es motivo de alegría y excusa inmejorable para montar una buena farra (o al menos tomarme un par de copas a su salud). Y se fue uno de esos muebles de Ikea del que, dentro de unos pocos meses (o incluso puede que antes de que termine la edición), me será difícil recordar siquiera su nombre. Y volvió a salir nominado el Gran Julio (cosa que se esperaba, al llegar a una nueva morada y ser por tanto un blanco fácil). Pero finalmente se volvió a salvar (algo también tremendamente previsible, ya que era evidente que el Malaguita, que cada día me gusta un poco más, por hijo de puta y tierno, le libraría de la quema).

Así que este juego (pelín absurdo, pero interesante, aunque previsible al menos en los comienzos de esta carrera de argo recorrido) nos dejó a cuatro nominados, dos de los cuales, para mí son imprescindibles ahora mismo (Patricia y Marcelo), siendo los otros dos (Mireia y Joaquín) a cada cual más antipático. Con lo cual por mí que se largasen cualquiera de estos últimos, aunque mucho me temo que unos cuantos cegatos, conseguirán dar con los huesos de Patricia en la calle, básicamente por el único delito de cantar cuando le sale de las mismísimas narices. Pero claro, muy poca gente tendrás la suficiente vista como para salvar a la Triunfita Frustrada (elemento desestabilizador y tocapelotas donde los haya y, por tanto, de importancia vital para romper de una puñetera vez las hostilidades en esta especie de Casa de la Pradera Siamesa a la que parecemos abocados en la presente edición) en vez de a esa versión chusca de Arturo Fernández (Joaquín, ese galán de cuarta que se cree que la barra del bareto es suya) que, como bien adelantamos en este mismo blog antes de que se viesen las imágenes (podeis seguir sin agradecerme nada, ya me voy acostumbrando), protagonizó el primer edredoning (o semiedredoning) real de este año y no esa farsa que la argentina y el expulsado ayer se empeñaron es escenificar. Eso por no hablar de ese especie de dama lánguida de piel blanquísima y cabellos rojos (Mireia) que parece mirar por encima del hombro en cada momento a todos los demás.

Y llegó Feroz a su nueva casa (sin dejar de lado su obsesión semanal, dolido aún siete días después de que las churris le hubiesen tomado por prepotente, enfurruñado todavía como un niño) y dejó a Lydia en la otra (aunque conservo la esperanza de que dentro de poco se puedan volver a encontrar). Y sinceramente, me jode y mucho esta separación, porque la imagen de los dos, abrazados casi todo el día, es una de las pocas estampas que me resultaban tiernas y sinceras en este mundo a menudo tan de engaño, mentira e irrealidad. Pero nada en esta casa es eterno y todo cambia cada poco. Y prefiero ahora mismo imaginar y fantasear con que el de Benidorm (Julio Granado, el Más Grande) se folle de una puta vez a alguna y saque a pasear esa polla que lleva dormida demasiado tiempo. Y que mejor para la ocasión que ir a follar a ritmo de tango, a la vera de esa rubia loca a la que parece que todos desprecian como si fuese poco menos que mierda que va rodando de esquina en esquina, caliente y buscando posha (que Feroz no es Oscar y a ella sí que me la creo que tenga de verdad ganas de rabo).

Y también me seduce (y mucho) el reencuentro del guerrero con esa forma de vida en la que aún no se ha podido detectar rastro alguno de inteligencia (me refiero a Yago "Berrocal") y que, en contra del temor que algunos sienten de que le pueda perjudicar, yo veo como un nuevo reto para un personaje al que veo superando poco a poco sus (escasos, aunque convenientemente amplificados) errores. Es más, mucho me temo que, no tardando mucho, incluso el gallego me llegue a gustar. Básicamente porque cada día le veo más perdido y más atacado (sobre todo desde fuera) y eso siempre ha despertado en mí un sentimiento de simpatía basado en la necesidad de defender al que todos tratan de masacrar.

Y de lo demás, poco o casi nada que destacar. Porque el rollito Ruben vs Chari me aburre soberanamente (nunca me sedujo algo tan sumamente tópico y al mismo tiempo artificial) y no creo que ella se acerque para nada a Julio (y viceversa), ni que se repita alguna de las escenas de la primera semana (cuatro pijadas exageradas y repetidas hasta la saciedad, dicho sea de paso). A no ser que ella busque llenar el zurrón de pasta (que tampoco sería de extrañar).

Y tampoco me apetece mucho hablar de personas tan antipáticas como Julia o Eduardo (que no sé qué coño pintan en todo esto, si no es por algún tipo de "labor social", porque en aburridos, impertinentes y sumamente irritantes, muy pocos les podrían ganar). Ni tampoco de esa gran decepción que vino de la India (o de Africa que la cosa cada día la tengo menos clara), que al final ha resultado ser una cruce bastardo entre el inefable Palomares (por lo limpito) y la insufrible Mirentxu (por lo tocapelotas) y que, aparte de unas risas a costa de su peculiar acento, muy poco más me temo que me podrá dar.

Y aunque reconozco que me lo estoy pasando como los indios (y estoy todo el tiempo que puedo pegado al 24 horas a pesar de todas las trabas que tengo este año para poder seguirlo) echo en falta que alguien abra de una jodía vez el fuego. Y que empiecen las broncas y se rompa esta calma chicha que me sigue pareciendo tremendamente forzada e irreal.