Antes de nada, para los curiosos y para los tahures, decir que, de momento, esta noche hay foto finish entre Catha y Edu. Cosa que no deja de joderme un poco, porque ninguno de los dos me sobra (el sordo no es que sea cojonudo, es que es lo siguiente; y la venezolana, por mucho que parezca un muermo, es una pícara viborilla de las que va sembrando de minas el campo, sin dejar de poner su carita de niña buena). Pero es que la cosa comienza a estar realmente jodida. Y entre los cuatro de esta semana, confieso que no me sobraba ninguno y, de tener que elegir, lo siento mucho pero pondría en la puta calle a Mi Sirenita (que es la que, presumiblemente, puede dar menos juego, aunque el día que se suelte a hablar, esta es de las de hacer trajes sin que parezca que ha roto un plato en la vida.
Y mientras los resúmenes nadan entre lo previsible y la simple bazofia (bloque Patricia haciendo el payaso, bloque Malaguita vs Laura, bloque Xxari vs Ficus), en las casas todo se sigue moviendo, aunque parezca que nada pasa. Y sí, seguramente cada día es más de lo mismo, pero a mí, por lo menos, me divierte observar los pequeños movimientos, avances y retrocesos de esa colmena en la que pocos se mojan y casi todos los demás miran, callan y maquinan.
El puto Indio, ya ralla lo insoportable (y sin embargo me encanta, en ese papel de controlador Torquemada, siempre fiscalizando y controlando el más mínimo gesto de todos los demás) y aún no logro entender como el Sordo no le ha reventado la cabeza. Mientras el Coplas (de quien el el indio se descojona, porque por mucho que el otro se lo haya propuesto, ninguno le llama Dámaso), va al confe y llama Pepa al que pille, aunque sea un maromo de pelo en pecho con voz de aguardiente y bar barato ("Es que a mí me gusta llamaros a todos Pepa") y se mete de vez en cuando en aguas pantanosas (el temita Laura-Marcelo), a riesgo de llevarse una hostia por alguno de los dos lados, porque no sólo no se calla, si no que también tercia. Lydia, esa encantadora sirena con pretensiones de estatua de Botero, anda por allí, feliz de ser tan hermosa, y aunque casi siempre parece estar en ese mundo tan suyo en el que ella posa y los flashes disparan, cuando abre la boca, a veces es para dejar alguna perlita (aunque siempre parezca que lo dice sin ninguuuuuuna malicia).
Y Laura y el Marcelo, siguen en su bucle, que ayer llegó al capítulo 346.207, en el que ella escucha como el otro la llama "hija de puta", y desde la habitación en la que estaba encerrada (una distinta a la que estaba el otro con algunos más, se supone que por orden de los de arriba, para los habituales arreglos), echó sapos y culebras (se le supone, yo no lo estaba viendo, pero eso dijo al menos ella después), con el consabido "a mi madre ni la toca" (manda carajo, coño cómo se toma la gente el "puta" al pie de la letra, cuando tiene ganas de pillársela con papel de fumar). Luego, cuando ya pudieron salir y la niña iba lanzada como un toro de lidia (sin "y", no confundir con algún morlaco de una supuesta ganadería de la simpar sirena), tras negarlo el otro, ella reacciono como lo suelen hacer las hijas de Juana (la de Felipe el Hermoso) y arrepentida de lo mucho que "este pobre chico me tiene que aguantar", dijo que no le daría los tres puntos, sólo por las burradas que acababa de decir de él sin motivo.
Y por la noche, sesión porno del bueno (cinco estrellas, lo más caliente que se ha visto en el mundo mundial, los AVN ya están esperándolos), narrada por el Ficus ("Pasó de tó, kiyouu") en plena operación "Preñá' en dire'to, too fale por la pa'ta, Xxariarterepetá'") en la que ese ser carente de cualquier rasgo de vida inteligente y del más mínimo interes (salvo que te guste observar las piedras del campo), continua intentando dejar su semillita en su neumática novia (es curioso que nadie siquiera mencione jamás desde el programa la mentira gracias a la cual han entrado estos dos, que cuando llegaron no eran, pero a los cinco minutos si). Y esta vez el jacuzzi, fué el mudo testigo de su ardiente y fogosa pasión (y mira que es un puto coñazo follar en el agua), en la que supongo que hasta los focos de la casa, hubieron de tocarse de lo calientes que se pondrían ante ese sexo sin tapujos, caliente hasta el límite, en el que la pura pasión desontrolada, borra cualquier tipo de pudor o de falta de naturalidad...
Ja!
Y es que lo de estos dos, sinceramente, me resulta una de las cosas más tristes, falsas y caducas que he visto jamás en esa casa. Y en realidad, ya ni siquiera me produce indignación, sólo tristeza. Tristeza enorme de que exista gente como estos dos protozoos en el mundo, con esa capacidad de tratar de engañar y de pensarse que los espectadores somos idiotas (aunque me temo que aciertan bastante, visto el éxito de el tipejo este entre muchas féminas). Por no entrar en esa exhibición de principios caducos que, cada vez que se dejan ver por parte de cualquiera de ellos (lo cual es casi siempre o por lo menos bastante a menudo), me remite dolorosamente a esa España profunda que huele a moho, a sordidez y a pasodoble con misa de doce y mantilla, a hijos nacidos para perpetuar el pasado, a ausencia de risa y de vida y por supuesto de cualquier asomo de naturalidad.
Pero esto es lo que hay, y mucho me temo que eso es lo que gusta. Esa hipocresia y mentira vestida de pureza, familia y verdad.
Sólo espero que esto, lo gane quien gane, no lo gane este imbécil tipo planta. Porque entonces sí que casi prefiero que el año que viene esta casa ya no vuelva a abrir más.
jueves, 18 de noviembre de 2010
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Amanece, que no es poco.
El circo ha llegado a la ciudad (sí, me repito, pero siempre es un placer citar a los clásicos, coño). Y lo siento por los que reniegan de la función de este año. O por los que no son capaces de engancharse a esa casa en esta edición. Guadalix, bulle de historias que quizás nunca lleguen a copar las "primeras páginas" de los tabloides (vengo fino, me lo noto, joder... será el adviento), pero que se suceden, se entrelazan, nacen y se desarrollan sin llegar a morir sin haber engendrado otras que a su vez se bifurcan por distintos caminos.
Nada de esto, existía el año pasado, siento decirlo. En GH11, a estas alturas, sólo quedaba ya un monólogo casi absoluto (interpretado por dos, cada uno a su manera) y unas cuantas historias (quizás interesantes, no lo niego), pero totalmente ahogadas por la cansina historia principal.
Pero GH12 es una película, absolutamente coral, en el que nadie de momento destaca por encima del resto ni copa la atención de los focos (puede que Patricia, pero ni eso). Y esa es la película que estoy disfrutando cada vez que me siento frente al televisor. La que me dejan ver, lo reconozco. La que sigue castrada por los de siempre (pero mucho más que nunca). Pero ni aún así, la chapuza y la falta de respeto hacia nosotros, ha conseguido matar esas dos casas llenas de vida.
Y además, qué cojones, este puto invento, esta vez es tremendamente divertido. Por poner un ejemplo cercano, ayer por la tarde noche, Laura y un Malaguita casi mudo, protagonizaban (ella sobre todo, aunque él acompañaba con sus silencios) una de las escenas más descojonantes que yo había visto en mucho tiempo. Una vuelta más de ese bucle en el que la de Parla se ha metido, y en el que él, a la chita callando, participa normalmente como mecha de un fuego que no necesita casi ni una leve chispa para entrar en combustión absoluta.
La de Madrid (a la que muchos pronostican un comportamiento similar al de la india de infausto recuerdo), confieso que me cae de puta madre. Excesiva en sus modos, incansable en sus trifulcas, chillona hasta provocar el espanto, acompaña todas estas "virtudes" (que de cara al espectáculo, lo son realmente) con una rara capacidad de llegar a un punto álgido en el que comienza a reirse (quizás comprendiendo lo ridículas de sus movidas), aún sin detener el ataque, pero que quizás por eso, me hace pensar que en cierta forma, llega incluso a reirse de sí misma. A eso, une una capacidad de acercamiento después de la batalla, de la que seguramente muchos podrían aprender y que me hace mirarla casi siempre con ternura y una sonrisa, a pesar de que entiendo perfectamente, que aguantarla durante 24 horas, debe de ser un auténtico suplicio. Pero como por suerte, yo no convivo con ella, ahora mismo me resulta imprescindible, aunque sólo sea para que cumpla esa especie de juramento a lo Taraparliano, que rezaba algo así como "Ojala no me echen y me quede aquí para darte por culo a tí” dirigido a un Marcelo que trataba de pasar y de seguir a lo suyo (sus aparatos de gimnasia...), mientras ella le escupia como una metralleta (no me resisto a trascribirlas, aunque no sean exacatas ya que están sacadas del directo y pierden la gracia si no se presencia la escena), cosas como "Digo las cosas que me salen del santísimo potorro", "Ahora va a ser verdad la maldad de Laura" (y mira que me divierte cuando uno de estos habla de si mismo en tercera persona), "Ahora vamos a estar discutiendo todos los días y si puedo a todas horas a todas horas, para que digas que tengo maldad” (con dos cojones, desata tu furia Mitch...), “A mi no me vacila este niño más y punto, a ver si se cree que soy su mono de feria” (teniendo en cuenta que el origen de la discusión fue, presuntamente, que él le dijo que era una demagoga y ella le replicó con un "No me insultes"), "“Ojala que el jueves no me echen porque me jodería que te salieras con la tuya” (momento en el que se le escapó la primera sonrisa) y, sobre todo, ese alegato final (o así lo pretendía, porque con ella todo es neverending... ya avise de que iba fino de cojones), dirigido a la casa en pleno y que rezaba de esta guisa (más o menos):
"Y ahora me nominais todos por gritona, que me la pela. Que aquí teneis una de cal y una de arena. Es que no sé qué gente han metido aquí este año que ni grita.¿Sabeis lo que va a pasar aquí? Que yo me voy a morir de un infarto de los gritos que pego y que vosotros vais a estar aquí hasta los 95 años. A mí no me va a dar nada ¿qué me va a dar algo? A ese (Marcelo) sí que le va a dar algo de la mala hostia que tiene por dentro, que no la saca."
¿Se puede ser más genial?
Pues de aparte de eso, hay mucho, mucho más de lo que podría hablar. Como de sordos rallados que ya no se sabe ni cuando oyen o cuando se van a empezar a cagar en todo. De un indio que parece cada día más el jefe de la gestapo en versión asiática (o un delator capaz de vender a su madre chivándose a sus amos), de una sirenita que ensancha cada día (y que empieza a ser todo lo que nos prometía su absoluta nada y mucho más), de una especie de pequeño flecha que ya no sabe como hacer para que le graben un puto disco y para demostrar que antes que él, la palabra "maricón" casi que carecía de sentido... y de montones y montones de cosas más. Por no hablar de la pirada de la otra casa, de lo otra pirada de la casa (bueno el juego de palabras ¿ehiiim?... si es que donde hay arte), del retrasado de la gorra, del que va de gran jugador y casi no sabe ni hablar, del viejo baboso de la voz susurrante, de la del flequillo que va de profunda, la coñazo venezolana y la que parece un publireportaje de la casa de campo cada vez que se viste para una gala.
¿Quien cojones puede pedir más?
Nada de esto, existía el año pasado, siento decirlo. En GH11, a estas alturas, sólo quedaba ya un monólogo casi absoluto (interpretado por dos, cada uno a su manera) y unas cuantas historias (quizás interesantes, no lo niego), pero totalmente ahogadas por la cansina historia principal.
Pero GH12 es una película, absolutamente coral, en el que nadie de momento destaca por encima del resto ni copa la atención de los focos (puede que Patricia, pero ni eso). Y esa es la película que estoy disfrutando cada vez que me siento frente al televisor. La que me dejan ver, lo reconozco. La que sigue castrada por los de siempre (pero mucho más que nunca). Pero ni aún así, la chapuza y la falta de respeto hacia nosotros, ha conseguido matar esas dos casas llenas de vida.
Y además, qué cojones, este puto invento, esta vez es tremendamente divertido. Por poner un ejemplo cercano, ayer por la tarde noche, Laura y un Malaguita casi mudo, protagonizaban (ella sobre todo, aunque él acompañaba con sus silencios) una de las escenas más descojonantes que yo había visto en mucho tiempo. Una vuelta más de ese bucle en el que la de Parla se ha metido, y en el que él, a la chita callando, participa normalmente como mecha de un fuego que no necesita casi ni una leve chispa para entrar en combustión absoluta.
La de Madrid (a la que muchos pronostican un comportamiento similar al de la india de infausto recuerdo), confieso que me cae de puta madre. Excesiva en sus modos, incansable en sus trifulcas, chillona hasta provocar el espanto, acompaña todas estas "virtudes" (que de cara al espectáculo, lo son realmente) con una rara capacidad de llegar a un punto álgido en el que comienza a reirse (quizás comprendiendo lo ridículas de sus movidas), aún sin detener el ataque, pero que quizás por eso, me hace pensar que en cierta forma, llega incluso a reirse de sí misma. A eso, une una capacidad de acercamiento después de la batalla, de la que seguramente muchos podrían aprender y que me hace mirarla casi siempre con ternura y una sonrisa, a pesar de que entiendo perfectamente, que aguantarla durante 24 horas, debe de ser un auténtico suplicio. Pero como por suerte, yo no convivo con ella, ahora mismo me resulta imprescindible, aunque sólo sea para que cumpla esa especie de juramento a lo Taraparliano, que rezaba algo así como "Ojala no me echen y me quede aquí para darte por culo a tí” dirigido a un Marcelo que trataba de pasar y de seguir a lo suyo (sus aparatos de gimnasia...), mientras ella le escupia como una metralleta (no me resisto a trascribirlas, aunque no sean exacatas ya que están sacadas del directo y pierden la gracia si no se presencia la escena), cosas como "Digo las cosas que me salen del santísimo potorro", "Ahora va a ser verdad la maldad de Laura" (y mira que me divierte cuando uno de estos habla de si mismo en tercera persona), "Ahora vamos a estar discutiendo todos los días y si puedo a todas horas a todas horas, para que digas que tengo maldad” (con dos cojones, desata tu furia Mitch...), “A mi no me vacila este niño más y punto, a ver si se cree que soy su mono de feria” (teniendo en cuenta que el origen de la discusión fue, presuntamente, que él le dijo que era una demagoga y ella le replicó con un "No me insultes"), "“Ojala que el jueves no me echen porque me jodería que te salieras con la tuya” (momento en el que se le escapó la primera sonrisa) y, sobre todo, ese alegato final (o así lo pretendía, porque con ella todo es neverending... ya avise de que iba fino de cojones), dirigido a la casa en pleno y que rezaba de esta guisa (más o menos):
"Y ahora me nominais todos por gritona, que me la pela. Que aquí teneis una de cal y una de arena. Es que no sé qué gente han metido aquí este año que ni grita.¿Sabeis lo que va a pasar aquí? Que yo me voy a morir de un infarto de los gritos que pego y que vosotros vais a estar aquí hasta los 95 años. A mí no me va a dar nada ¿qué me va a dar algo? A ese (Marcelo) sí que le va a dar algo de la mala hostia que tiene por dentro, que no la saca."
¿Se puede ser más genial?
Pues de aparte de eso, hay mucho, mucho más de lo que podría hablar. Como de sordos rallados que ya no se sabe ni cuando oyen o cuando se van a empezar a cagar en todo. De un indio que parece cada día más el jefe de la gestapo en versión asiática (o un delator capaz de vender a su madre chivándose a sus amos), de una sirenita que ensancha cada día (y que empieza a ser todo lo que nos prometía su absoluta nada y mucho más), de una especie de pequeño flecha que ya no sabe como hacer para que le graben un puto disco y para demostrar que antes que él, la palabra "maricón" casi que carecía de sentido... y de montones y montones de cosas más. Por no hablar de la pirada de la otra casa, de lo otra pirada de la casa (bueno el juego de palabras ¿ehiiim?... si es que donde hay arte), del retrasado de la gorra, del que va de gran jugador y casi no sabe ni hablar, del viejo baboso de la voz susurrante, de la del flequillo que va de profunda, la coñazo venezolana y la que parece un publireportaje de la casa de campo cada vez que se viste para una gala.
¿Quien cojones puede pedir más?
martes, 16 de noviembre de 2010
Invernadero.
"Qué buenijima' ejtág, tío"
"Erej' la mejó haziendo el amó'"
"¿Te imagina que te quedashe embarazá?
(Silencio sepulcral por la otra parte)
Er primé embaraso en gran hermano.
Tu mare etaría encantà ¿no?"
Buenas noticias... ya tengo a alguien a quien odiar.
Ese puto engendro que atiende al nombre de Ruben, ese maniquí de feria, que canta a maricón de playa que aún no sabe siquiera que está dentro del armario, este pedazo de gilipollas integral que entró en Gran Hermano gracias a una mentira y a una novia celosa con pinta de putón verbernero a la que jamás podrá darle toda la polla que la otra siempre alardea que necesita, es uno de las más plantas más impresentables, anodinas, rancias (pero en el sentido peyorativo, no en el que nuestro insigne D. Lino lleva por bandera), agilipolladas, machistas, antiguas e impresentables que jamás han pasado por la casa de Guadalix en doce ediciones (más una).
Este cagarro insensible, julandrón interesado que sólo piensa en la pela (al precio que sea), que sería capaz de vender a su madre por el premio final (a su novia ya la ha vendido), protagonizó el domingo por la noche (según vimos en el diario de ayer) el polvo más impresentable, frío, anodino, artificial y exento de cualquier tipo de credibilidad (por su parte, la pobre Xxari, por lo menos jadeaba de forma creible) que he visto en mi puta vida (y mira que he visto porno cutre de todo tipo en el que algunos coños parecían el puto desierto del Sahara y los diálogos estaban recitados como quien recita la lista de los reyes godos).
Empezó el pájaro aquel ya lejano día, con aquello del "Harte repetá', Xxari". Comentario que, siendo benévolo, se podría calificar de retrógado, asqueroso y machista. Y desde aquel entonces (previa mentira de somos novios, no lo somos, lo hemos dejado, habíamos vuelto, lo del respiro y pollas en vinagre varias), hasta llegar a esta aciaga noche (en la que preparó la hora sin cámaras pensando en dejar preñada a la chica, para así poder llegar lejos y medrar en esta feria, azuzado en su estúpida idea por las descerebradas de Lydia y Laura, que ya imaginaban a la Xxari saliendo el día de la final de la casa con un bombo bien visible), aparte de vender lo enamorado que está de su novia/exnovia/rollo/amiga/prometida a todo bicho viviente que le quisiera escuchar (y creer, porque aunque este memo no engañará más que a cuatro carpeteras con sueños de príncipes color lila, todos hacen como que le creen, que a falsos no los gana ni dios), ante lo cual, cuando se lo contaban a ella, la pobre moza siempre respondía que ya podía haberla echado tanto de menos cuando estaban fuera, que siempre tenía que ir ella buscándole porque si no, él pasaba, este pedazo de nada, no ha hecho más que ejercer de ficus anodino, mueble de saldo de Ikea y principe casposo de cuento de hadas para niñas y viejas, con ese susurro de voz que denota que sus putas venas están llenas de horchata medio helada.
Y he de reconocer, que la presencia de este tío me acojona, porque teniendo en cuenta que no vota ni dios y que la pirada de la innombrable, le apoyó (al menos en un principio) y hasta le dedicó una mierda de entrada ensalzando su irrepetible frase (la del respeto), y considerando que aquí cada vez vota menos gente y que en este país, las mujeres son putas para muchas (y muchos) si pasan minimamente del novio formal, serio y honrado (por mucho que el tipo de grima y parezca un témpano incapaz de abrazarla con un mínimo de sentimiento cuando la tiene cerca, siendo ella la que tiene que romper la distancia y buscar el contacto íntimo y cercano de la piel del otro)... este tipejo, como algunos no se caigan del guindo o lo juntemos pronto con Marcelo y se caiga del caballo, fascinado por el embrujo de su tierno culo, se nos planta en la final (como poco), nos hace un roto de tres pares de cojones a la que nos despistemos y se convierte en la primera planta en ganar este reallity en nuestro país (sin menospreciar a Javito y al bueno de Angel, por supuesto, que inaguraron, uno o perpetuaron, el otro, esa figura del "ganador" por deserción general de todo la vida animada y con sangre de esa casa).
Así que, recemos, hermanos, porque como este año, gane este elemento (después de que el año pasado haya ganado el otro), quejaros del casting de esta edición, que para la que viene, se va a cagar la perra y entonces sí que tendremos cuatro o cinco meses de auténtico publireportaje de Ikea.
A día de hoy, si soy sincero, espero que gane cualquiera este concurso (hasta el loro que no existe, hasta el de mantenimiento, incluso hasta la Milá), con tal de que un pedazo de nada como este mierda, siente sus posaderas en el trono de MI programa, cagándose en todo lo que tanto esfuerzo nos ha costado mantener y cuidar (eso es del libro, del Espiritu, y si no que lo diga mi Mercedes en la próxima gala).
Ah... y si mañana no pasa nada importante, hablaremos del Eduardo.
"Erej' la mejó haziendo el amó'"
"¿Te imagina que te quedashe embarazá?
(Silencio sepulcral por la otra parte)
Er primé embaraso en gran hermano.
Tu mare etaría encantà ¿no?"
Buenas noticias... ya tengo a alguien a quien odiar.
Ese puto engendro que atiende al nombre de Ruben, ese maniquí de feria, que canta a maricón de playa que aún no sabe siquiera que está dentro del armario, este pedazo de gilipollas integral que entró en Gran Hermano gracias a una mentira y a una novia celosa con pinta de putón verbernero a la que jamás podrá darle toda la polla que la otra siempre alardea que necesita, es uno de las más plantas más impresentables, anodinas, rancias (pero en el sentido peyorativo, no en el que nuestro insigne D. Lino lleva por bandera), agilipolladas, machistas, antiguas e impresentables que jamás han pasado por la casa de Guadalix en doce ediciones (más una).
Este cagarro insensible, julandrón interesado que sólo piensa en la pela (al precio que sea), que sería capaz de vender a su madre por el premio final (a su novia ya la ha vendido), protagonizó el domingo por la noche (según vimos en el diario de ayer) el polvo más impresentable, frío, anodino, artificial y exento de cualquier tipo de credibilidad (por su parte, la pobre Xxari, por lo menos jadeaba de forma creible) que he visto en mi puta vida (y mira que he visto porno cutre de todo tipo en el que algunos coños parecían el puto desierto del Sahara y los diálogos estaban recitados como quien recita la lista de los reyes godos).
Empezó el pájaro aquel ya lejano día, con aquello del "Harte repetá', Xxari". Comentario que, siendo benévolo, se podría calificar de retrógado, asqueroso y machista. Y desde aquel entonces (previa mentira de somos novios, no lo somos, lo hemos dejado, habíamos vuelto, lo del respiro y pollas en vinagre varias), hasta llegar a esta aciaga noche (en la que preparó la hora sin cámaras pensando en dejar preñada a la chica, para así poder llegar lejos y medrar en esta feria, azuzado en su estúpida idea por las descerebradas de Lydia y Laura, que ya imaginaban a la Xxari saliendo el día de la final de la casa con un bombo bien visible), aparte de vender lo enamorado que está de su novia/exnovia/rollo/amiga/prometida a todo bicho viviente que le quisiera escuchar (y creer, porque aunque este memo no engañará más que a cuatro carpeteras con sueños de príncipes color lila, todos hacen como que le creen, que a falsos no los gana ni dios), ante lo cual, cuando se lo contaban a ella, la pobre moza siempre respondía que ya podía haberla echado tanto de menos cuando estaban fuera, que siempre tenía que ir ella buscándole porque si no, él pasaba, este pedazo de nada, no ha hecho más que ejercer de ficus anodino, mueble de saldo de Ikea y principe casposo de cuento de hadas para niñas y viejas, con ese susurro de voz que denota que sus putas venas están llenas de horchata medio helada.
Y he de reconocer, que la presencia de este tío me acojona, porque teniendo en cuenta que no vota ni dios y que la pirada de la innombrable, le apoyó (al menos en un principio) y hasta le dedicó una mierda de entrada ensalzando su irrepetible frase (la del respeto), y considerando que aquí cada vez vota menos gente y que en este país, las mujeres son putas para muchas (y muchos) si pasan minimamente del novio formal, serio y honrado (por mucho que el tipo de grima y parezca un témpano incapaz de abrazarla con un mínimo de sentimiento cuando la tiene cerca, siendo ella la que tiene que romper la distancia y buscar el contacto íntimo y cercano de la piel del otro)... este tipejo, como algunos no se caigan del guindo o lo juntemos pronto con Marcelo y se caiga del caballo, fascinado por el embrujo de su tierno culo, se nos planta en la final (como poco), nos hace un roto de tres pares de cojones a la que nos despistemos y se convierte en la primera planta en ganar este reallity en nuestro país (sin menospreciar a Javito y al bueno de Angel, por supuesto, que inaguraron, uno o perpetuaron, el otro, esa figura del "ganador" por deserción general de todo la vida animada y con sangre de esa casa).
Así que, recemos, hermanos, porque como este año, gane este elemento (después de que el año pasado haya ganado el otro), quejaros del casting de esta edición, que para la que viene, se va a cagar la perra y entonces sí que tendremos cuatro o cinco meses de auténtico publireportaje de Ikea.
A día de hoy, si soy sincero, espero que gane cualquiera este concurso (hasta el loro que no existe, hasta el de mantenimiento, incluso hasta la Milá), con tal de que un pedazo de nada como este mierda, siente sus posaderas en el trono de MI programa, cagándose en todo lo que tanto esfuerzo nos ha costado mantener y cuidar (eso es del libro, del Espiritu, y si no que lo diga mi Mercedes en la próxima gala).
Ah... y si mañana no pasa nada importante, hablaremos del Eduardo.
lunes, 15 de noviembre de 2010
Una rubia muy legal.
De este fin de semana me quedo con el Sordo, ese tipo extraño, con pinta de friki, un poco Anton Chigurh (sin la sicopatía... quiero suponer), rijoso y grasiento, con aspecto de guarro y sobre todo con esa voz que me hace retroceder a mi infancia y a esos chistes cutres de Arévalo en casetes pata negra de expositor de gasolinera. Pues bien, este adorable pirado (que haría que el inefable Torbe pudiese pasar por un gentleman), me ganó en las imágenes del resumen del viernes, y me siguió ganando por sus continuas broncas con Laura o Anup y con todo dios que se le ponga a un metro a la redonda.
Tipos como este (con esa mala leche imparable y sin asomo de descanso, combinada con ese aire de frikismo natural como la vida misma, hacen que las horas pasadas frente al telvisor contemplándole (y sobre todo escuchándole...) me pasen volando y me provoquen carcajadas espontáneas de sincera ternura.
Eso por no hablar de Laura (ya más detenidamente), esa chica dotada de una voz tan adorable como el ruido de una taladradora eléctrica, que sólo busca desesperadamente (entre bronca y bronca) que el Malaguita le diga que la ama, que siente (amor en concreto, otra cosa no creo que le valiese) y que algo en él palpita (aparte de su polla recalentada hasta el límite), cuando ella está cerca y le sobetea (continuamente), poniéndole las tetas a la vista sin dejarle catarlas. Aunque mucho me temo que el niño, sólo la quiere para lo que la quiere, lo cual no es poco. Y es que es tan grande la tensión sexual que se nota entre estos dos (aderezada con broncas intermitentes en las que ambos se tiran los trastos a la cabeza sin reparo alguno), con las hormonas en ebullición y los toqueos como protagonistas continuos, que me resulta tremendamente difícil de entender que hayan podido controlarse (hasta el momento) y no pegar unos cuantos polvos en condiciones (aunque a ella la veo considerablemente estrecha o al menos, engaña mucho), mandar a tomar por culo de una vez al tal Samu y arriesgarse a lo que salga (que sería nada, eso sí) disfrutando sin complejos del momento.
Pero sin duda, muy por encima de estos (e incluso de la presente ausencia en este mundo de esa Milydia, que cada vez se va pareciendo más a la Fiona del cuento), la estrella de este fin de semana ha sido esa adorable pirada llamada Patricia (Vocecita, creo que la define mejor, de manera más contundente), que ha protagonizado una rallada colectiva que ha superado los lindes de esa casa, llegando a afectar (gracias a la chapuza de la productora) a todos los que ayer sábado, contemplábamos el 24 horas, sin llegar a saber a ciencia cierta si estaba en La Misión del Olivo (que suena a spaguetti western con Lee Van Cleff ejerciendo de malvado protagonista) o si símplemente había entrado en brote de forma definitiva y llevaba dentro una puta chiflada, mucho más de encerrar de lo que en apariencia ya se le presuponía.
Y es que antes, en Gran Hermano, a los espectadores se nos hacía cómplices de todas las trampas de las que los ratoncillos eran víctimas, pero parece que este año (y eso debe ser la famosa Cuarta Dimensión), no se sabe bien por qué motivo (es un eufemismo, las cosas van como van porque la chapuza campa a sus anchas, reinando sin pudor desde los confines de los Diarios hasta el último minuto de las Galas, sin olvidar la habitual censura del 24, que el viernes, simplemente ni existió durante un buen número de horas del día), seguir la trama de las historias (y mucho más tratar de contarlas y darles una coherencia) se convierte casi en misión imposible (como bien decía el Gato Encerrado, en su magnífica primera parte de su entrada del jueves, aquella que hablaba de la imposibilidad de ser cronista de GH este año).
Pués bien, esta vez (y hablo antes de ver el DBT, sabiendo que puedo estar metiendo la pata hasta el fondo), la chapuza y el oscurantismo chapucero, ha llegado tan lejos que, se nos ha publicado el presunto texto de la prueba de esta semana (en la web de Portalmix), sin mencionarnos el pequeño detalle de que, ese texto, es imposible que sea el que se les ha facilitado a los ratoncillos, por algo tan evidente como que en él se menciona que la organización les impide dormir la siesta (siestafobia lo llaman, se han roto la cabeza, son unos putos magos del ingenio) y ellos desde el sábado a la tarde ya la estaban durmiendo (aunque puede que fuese a unas horas distintas, vaya dios a saber, el sábado ni cristo lo sabía), o más bien intentándolo, puesto que una Patricia descontrolada, no dejaba de darles voces para evitar que se durmiesen (provocando una bronca del carajo con Terry de máxima contrincante, que trajo consigo conversaciones posteriores de todos a escondidas poniéndola a parir y tratándola de subnormal y loca para arriba).
Y a pesar de las explicaciones posteriores de Vocecita (farragosas como no podián ser de otra forma, si todo formaba parte de una misión secreta), el desconcierto era la nota predominante en todos los blogs del ramo (pese a que algunos sacaban conclusiones de un "ya lo entendereis", que si se seguía la frase con "cuando vosotros esteis nominados, seguro que haceis lo mismo", que no sólo no aclaraba si no que aún lo liaba todo mucho más).
Menos mal que, por fortuna, el realizador de la madrugada se apiadó de los pirados como yo (que llevaba en brote todo el día, preguntándole a todo bicho viviente y buscando hasta debajo de las piedras por si alguien había visto algo en las horas que yo me había perdido), y a eso de las 3 y media de la mañana (antes del amanecer del Domingo), nos dejó ver una conversación de nuestra Voz Dorada, sola a cámara en la que poco menos lo explicaba todo (y comentaba que, para evitar broncas en los días posteriores, fingiría que estaba de los nervios y que desde el confesionario, la estaban medicando).
Y bueno, como ya está empezando el DBT (en el que veremos si lo aclaran todo, que es lo que prometen), cierro ya este chiringo, no sin antes reflexionar en voz alta que, aunque pueda parecer que la organización le ha puesto a Patricia un puente de plata para ganar este sarao de calle, puede también ser todo esto un arma de doble filo, porque el papel glorioso que está haciendo la rubia, puede servir de excusa a algunos para empecinarse en que la moza no deja de estar continuamente interpretando un personaje. Cuando (yo sigo en mis trece) cualquiera que se moleste en mirar con un poco de detenimiento algunas escenas (como la descacharrante del árbol), le daría, cuando menos, el beneficio de la duda.
Porque para mí, por suerte o por desgracia (y no hace falta más que ver como habla su madre, que parece una versión adulta de la chica), la señorita, es así de natural y de nacimiento.
Tipos como este (con esa mala leche imparable y sin asomo de descanso, combinada con ese aire de frikismo natural como la vida misma, hacen que las horas pasadas frente al telvisor contemplándole (y sobre todo escuchándole...) me pasen volando y me provoquen carcajadas espontáneas de sincera ternura.
Eso por no hablar de Laura (ya más detenidamente), esa chica dotada de una voz tan adorable como el ruido de una taladradora eléctrica, que sólo busca desesperadamente (entre bronca y bronca) que el Malaguita le diga que la ama, que siente (amor en concreto, otra cosa no creo que le valiese) y que algo en él palpita (aparte de su polla recalentada hasta el límite), cuando ella está cerca y le sobetea (continuamente), poniéndole las tetas a la vista sin dejarle catarlas. Aunque mucho me temo que el niño, sólo la quiere para lo que la quiere, lo cual no es poco. Y es que es tan grande la tensión sexual que se nota entre estos dos (aderezada con broncas intermitentes en las que ambos se tiran los trastos a la cabeza sin reparo alguno), con las hormonas en ebullición y los toqueos como protagonistas continuos, que me resulta tremendamente difícil de entender que hayan podido controlarse (hasta el momento) y no pegar unos cuantos polvos en condiciones (aunque a ella la veo considerablemente estrecha o al menos, engaña mucho), mandar a tomar por culo de una vez al tal Samu y arriesgarse a lo que salga (que sería nada, eso sí) disfrutando sin complejos del momento.
Pero sin duda, muy por encima de estos (e incluso de la presente ausencia en este mundo de esa Milydia, que cada vez se va pareciendo más a la Fiona del cuento), la estrella de este fin de semana ha sido esa adorable pirada llamada Patricia (Vocecita, creo que la define mejor, de manera más contundente), que ha protagonizado una rallada colectiva que ha superado los lindes de esa casa, llegando a afectar (gracias a la chapuza de la productora) a todos los que ayer sábado, contemplábamos el 24 horas, sin llegar a saber a ciencia cierta si estaba en La Misión del Olivo (que suena a spaguetti western con Lee Van Cleff ejerciendo de malvado protagonista) o si símplemente había entrado en brote de forma definitiva y llevaba dentro una puta chiflada, mucho más de encerrar de lo que en apariencia ya se le presuponía.
Y es que antes, en Gran Hermano, a los espectadores se nos hacía cómplices de todas las trampas de las que los ratoncillos eran víctimas, pero parece que este año (y eso debe ser la famosa Cuarta Dimensión), no se sabe bien por qué motivo (es un eufemismo, las cosas van como van porque la chapuza campa a sus anchas, reinando sin pudor desde los confines de los Diarios hasta el último minuto de las Galas, sin olvidar la habitual censura del 24, que el viernes, simplemente ni existió durante un buen número de horas del día), seguir la trama de las historias (y mucho más tratar de contarlas y darles una coherencia) se convierte casi en misión imposible (como bien decía el Gato Encerrado, en su magnífica primera parte de su entrada del jueves, aquella que hablaba de la imposibilidad de ser cronista de GH este año).
Pués bien, esta vez (y hablo antes de ver el DBT, sabiendo que puedo estar metiendo la pata hasta el fondo), la chapuza y el oscurantismo chapucero, ha llegado tan lejos que, se nos ha publicado el presunto texto de la prueba de esta semana (en la web de Portalmix), sin mencionarnos el pequeño detalle de que, ese texto, es imposible que sea el que se les ha facilitado a los ratoncillos, por algo tan evidente como que en él se menciona que la organización les impide dormir la siesta (siestafobia lo llaman, se han roto la cabeza, son unos putos magos del ingenio) y ellos desde el sábado a la tarde ya la estaban durmiendo (aunque puede que fuese a unas horas distintas, vaya dios a saber, el sábado ni cristo lo sabía), o más bien intentándolo, puesto que una Patricia descontrolada, no dejaba de darles voces para evitar que se durmiesen (provocando una bronca del carajo con Terry de máxima contrincante, que trajo consigo conversaciones posteriores de todos a escondidas poniéndola a parir y tratándola de subnormal y loca para arriba).
Y a pesar de las explicaciones posteriores de Vocecita (farragosas como no podián ser de otra forma, si todo formaba parte de una misión secreta), el desconcierto era la nota predominante en todos los blogs del ramo (pese a que algunos sacaban conclusiones de un "ya lo entendereis", que si se seguía la frase con "cuando vosotros esteis nominados, seguro que haceis lo mismo", que no sólo no aclaraba si no que aún lo liaba todo mucho más).
Menos mal que, por fortuna, el realizador de la madrugada se apiadó de los pirados como yo (que llevaba en brote todo el día, preguntándole a todo bicho viviente y buscando hasta debajo de las piedras por si alguien había visto algo en las horas que yo me había perdido), y a eso de las 3 y media de la mañana (antes del amanecer del Domingo), nos dejó ver una conversación de nuestra Voz Dorada, sola a cámara en la que poco menos lo explicaba todo (y comentaba que, para evitar broncas en los días posteriores, fingiría que estaba de los nervios y que desde el confesionario, la estaban medicando).
Y bueno, como ya está empezando el DBT (en el que veremos si lo aclaran todo, que es lo que prometen), cierro ya este chiringo, no sin antes reflexionar en voz alta que, aunque pueda parecer que la organización le ha puesto a Patricia un puente de plata para ganar este sarao de calle, puede también ser todo esto un arma de doble filo, porque el papel glorioso que está haciendo la rubia, puede servir de excusa a algunos para empecinarse en que la moza no deja de estar continuamente interpretando un personaje. Cuando (yo sigo en mis trece) cualquiera que se moleste en mirar con un poco de detenimiento algunas escenas (como la descacharrante del árbol), le daría, cuando menos, el beneficio de la duda.
Porque para mí, por suerte o por desgracia (y no hace falta más que ver como habla su madre, que parece una versión adulta de la chica), la señorita, es así de natural y de nacimiento.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Hasta que el cura nos separe.
Un sordo que parece sacado de un chiste de Arévalo, un viejo ligando con una tía con cara de mala hostia que podría ser su hija, una pirada hablando con un Macautoarbol y no callándose nada más que para cantar, un indio que parece de los Simpson, una coja que no cojea, una gitana que dice que no tiene agua en casa pero es mentira y sí la tiene, dos que dicen que no son novios para entrar pero que luego son novios y que el tiene pinta de trucha, una tía que parece que tiene la boca cosida que vende que es ingeniera de líneas eróticas, un retrasado mental que no para de rapear, un gordo cabrón que se inventa que es maricón para hacer galas por los pueblos, pero que no hace más que mirarles el culo a las tías, una choni que lleva 7 años con un tío, que cuenta que es virgen pero vive con él y se enamora de un chavalete que tiene cara de ir a la guardería, dos expulsados por intentar ganar dinero gracias a un programa en el que se gana dinero...
¿¿¿¿Y todavía alguien me viene a decir que lo del triquini de Lydia con los tacones no tiene sentido??????
¿¿¿¿Y todavía alguien me viene a decir que lo del triquini de Lydia con los tacones no tiene sentido??????
jueves, 11 de noviembre de 2010
Casi famosos.
(Nada de lo que escriba aquí hoy le hará justicia a Penny Lane. Siempre soñé con encontrarla y que se enamorase de mí sólo por lo que escribía. Y que me viese divertido, tierno y que se volviese loca por mí.Yo siempre he estado loco por ella. Desde antes incluso de conocerla. Ella siempre ha sido mi puto sueño desde que era un adolescente feucho que soñaba con una pelirroja llena de curvas que me comiese la boca y me hiciera olvidar todo el mundo de fuera, todo el dolor, todas las habitaciones llenas de soledad.
Es para tí.
Sabes que siempre es para tí, cada letra).
Algo que me dice que la gala de hoy debería ser algo distinto, algo diferente. Y no hablo de la noche de Halloween, que espero y rezo porque hayan olvidado este año y se hayan conformado con aquel par de chorraditas de la noche del domingo 31. Después de la tremendamente divertida gala del jueves pasado (confieso que la única que he disfrutado de verdad este año, y que me hizo viajar de la completa indignación al cachondeo más absoluto), deberían de buscar algo nuevo que le diese color a una edición tremendamente interesante, pero también tremendamente uniforme y sin apenas aristas. No sé el qué (no me pagan por pensar), pero de alguna forma, creo que la clave de todo, la podría tener Yago y la posibilidad de que alguien más del otro grupo (hablo de los rivales con los que comparte casa), pudiese ser consciente de su juego. Algo que le dejase con el culo al aire y le obligase a variar su juego, a enseñar sus cartas (y quedarse con el culo al aire) o a buscar un as escondido en la manga. Y que nadie pretenda que buscar alguna lógica en lo que digo, pero tengo ganas de ver a este tipo de una vez bordeando el abismo, y ver si realmente sabe jugar a algo o si simplemente se va a limitar todo el tiempo a esperar, a verlas venir y a proteger su culo. Si el gallego quiere presentar una candidatura real que tenga mínimas opciones en el juego, debe empezar a sacar la patita. Y no lo va a hacer en ningún momento si nadie le obliga.
Cambiando totalmente el tercio, poco nuevo hay que contar. Esos resúmenes infectos plagados de presuntas historias de amor, no sólo no ayudan a construir el puzzle, si no que encima ofrecen pistas falsas, producto de la incompetencia de sus responsables (que por cierto, deben de ser Toto Pata Negra, porque aparte de palomitas llevando en sus alas las flechas de un presunto Cupido, de la historia real y de los movimientos que día a día tienen lugar, buscando posiciones en la guerra, nada de nada podemos ver en esos cada día más patéticos Diarios). La palabra "pacto" en esa media hora nocturna debe de estar prohibida (supongo que en el Libro, el Espiritu dice que que es cacota). Y realmente, una vez que han terminado, lo que me queda es una sensación de tristeza por no saber vender una edición, que sigue teniendo unos mimbres cojonudos y que, en otras manos, podría ser una de las más jugosas de los últimos años. Y sobre todo me queda la pena por aquellos que no pueden ver el 24 horas y que, poco a poco terminarán desenganchándose de esto, bien porque perciban las aberrantes incongruencias que a cada paso les indiquen que se están perdiendo más de la mitad del cuento (porque nos lo ocultan, tanto en los diarios como en las galas), o bien porque les parezca que esta historia de flores, en la que sólo se ven romances imposibles de coger ni siquiera con pinzas, resulta demasiado tediosa y artificial como para que apetezca seguir viéndola.
Pero bueno, las mentes pensantes sabrán lo que hacen (ya, ya sé que no tienen ni puta idea y que tiran a bulto) y porque parece que este año, todo está en manos de gente a la que esto se la pela de una forma bastante considerable. Lástima del desprecio y la tremendamente incompetencia que demuestran día a día, en cada ocasión que tienen para joderla más y más.
Y para acabar ya este tercer cagarro de esta trilogía que llevo encadenada (y que casi merecería una reflexión acerca de si no sería mejor que me dedicase a plantar boniatos), un apunte de algo que me ronda ya desde hace días y que ayer noche no hice si no confirmar. El rechazo y el poco interés que me produce a menudo la Casa Blanca, no se debe a los personajes que en ella actúan (que en ocasiones, me parecen mucho más interesantes y menos planos que los de la otra). Creo que todo lo que me hace perder muchas veces el interés por sus historias, es algo tan simple (y tan inconsciente) como esa puñetero decorado blanco tanatorio, mitad psiqiátrico, mitad hospital, que a veces me recuerda a la antesala del cielo que tantas veces Hollywood suele pintar. Ayer mismo, de noche, mientras los de la casa de colores ya dormían, la vida estaba en esa casa donde un día los de arriba decidieron que vivirían los rechazados de los dos grupos, con una interesante conversación (casi en susurros) entre Julia (la expulsada de hoy) y el Malaguita, otra de Edu con mi Lydia (en el que pudimos comprobar que la sirenita tiene hasta la capacidad de hablar) y otra casi descojonante en las formas, entre el Agente A y el sordo (que al final, gracias a dios cortaron, porque me estaba sintiendo un auténtico hijo de puta por reirme de según qué cosas). Y todo esto, sólo me hace desear cada vez más, poder ver a todos estos actores "coloreados", y que uno a uno vayan pasando al "otro lado" de una puñetera vez. Y así poder verlos en un ambiente que no me resulte tan hostil y sin que la necesidad de nominar cara a cara, les haga mostrarse más hipócritas y comedidos de lo que en realidad me imagino que son.
Pero bueno, en el fondo, sólo es cuestión de esperar. Porque esto sólamente está empezando y si no lo joden mucho, seguro que todo llegará.
Es para tí.
Sabes que siempre es para tí, cada letra).
Algo que me dice que la gala de hoy debería ser algo distinto, algo diferente. Y no hablo de la noche de Halloween, que espero y rezo porque hayan olvidado este año y se hayan conformado con aquel par de chorraditas de la noche del domingo 31. Después de la tremendamente divertida gala del jueves pasado (confieso que la única que he disfrutado de verdad este año, y que me hizo viajar de la completa indignación al cachondeo más absoluto), deberían de buscar algo nuevo que le diese color a una edición tremendamente interesante, pero también tremendamente uniforme y sin apenas aristas. No sé el qué (no me pagan por pensar), pero de alguna forma, creo que la clave de todo, la podría tener Yago y la posibilidad de que alguien más del otro grupo (hablo de los rivales con los que comparte casa), pudiese ser consciente de su juego. Algo que le dejase con el culo al aire y le obligase a variar su juego, a enseñar sus cartas (y quedarse con el culo al aire) o a buscar un as escondido en la manga. Y que nadie pretenda que buscar alguna lógica en lo que digo, pero tengo ganas de ver a este tipo de una vez bordeando el abismo, y ver si realmente sabe jugar a algo o si simplemente se va a limitar todo el tiempo a esperar, a verlas venir y a proteger su culo. Si el gallego quiere presentar una candidatura real que tenga mínimas opciones en el juego, debe empezar a sacar la patita. Y no lo va a hacer en ningún momento si nadie le obliga.
Cambiando totalmente el tercio, poco nuevo hay que contar. Esos resúmenes infectos plagados de presuntas historias de amor, no sólo no ayudan a construir el puzzle, si no que encima ofrecen pistas falsas, producto de la incompetencia de sus responsables (que por cierto, deben de ser Toto Pata Negra, porque aparte de palomitas llevando en sus alas las flechas de un presunto Cupido, de la historia real y de los movimientos que día a día tienen lugar, buscando posiciones en la guerra, nada de nada podemos ver en esos cada día más patéticos Diarios). La palabra "pacto" en esa media hora nocturna debe de estar prohibida (supongo que en el Libro, el Espiritu dice que que es cacota). Y realmente, una vez que han terminado, lo que me queda es una sensación de tristeza por no saber vender una edición, que sigue teniendo unos mimbres cojonudos y que, en otras manos, podría ser una de las más jugosas de los últimos años. Y sobre todo me queda la pena por aquellos que no pueden ver el 24 horas y que, poco a poco terminarán desenganchándose de esto, bien porque perciban las aberrantes incongruencias que a cada paso les indiquen que se están perdiendo más de la mitad del cuento (porque nos lo ocultan, tanto en los diarios como en las galas), o bien porque les parezca que esta historia de flores, en la que sólo se ven romances imposibles de coger ni siquiera con pinzas, resulta demasiado tediosa y artificial como para que apetezca seguir viéndola.
Pero bueno, las mentes pensantes sabrán lo que hacen (ya, ya sé que no tienen ni puta idea y que tiran a bulto) y porque parece que este año, todo está en manos de gente a la que esto se la pela de una forma bastante considerable. Lástima del desprecio y la tremendamente incompetencia que demuestran día a día, en cada ocasión que tienen para joderla más y más.
Y para acabar ya este tercer cagarro de esta trilogía que llevo encadenada (y que casi merecería una reflexión acerca de si no sería mejor que me dedicase a plantar boniatos), un apunte de algo que me ronda ya desde hace días y que ayer noche no hice si no confirmar. El rechazo y el poco interés que me produce a menudo la Casa Blanca, no se debe a los personajes que en ella actúan (que en ocasiones, me parecen mucho más interesantes y menos planos que los de la otra). Creo que todo lo que me hace perder muchas veces el interés por sus historias, es algo tan simple (y tan inconsciente) como esa puñetero decorado blanco tanatorio, mitad psiqiátrico, mitad hospital, que a veces me recuerda a la antesala del cielo que tantas veces Hollywood suele pintar. Ayer mismo, de noche, mientras los de la casa de colores ya dormían, la vida estaba en esa casa donde un día los de arriba decidieron que vivirían los rechazados de los dos grupos, con una interesante conversación (casi en susurros) entre Julia (la expulsada de hoy) y el Malaguita, otra de Edu con mi Lydia (en el que pudimos comprobar que la sirenita tiene hasta la capacidad de hablar) y otra casi descojonante en las formas, entre el Agente A y el sordo (que al final, gracias a dios cortaron, porque me estaba sintiendo un auténtico hijo de puta por reirme de según qué cosas). Y todo esto, sólo me hace desear cada vez más, poder ver a todos estos actores "coloreados", y que uno a uno vayan pasando al "otro lado" de una puñetera vez. Y así poder verlos en un ambiente que no me resulte tan hostil y sin que la necesidad de nominar cara a cara, les haga mostrarse más hipócritas y comedidos de lo que en realidad me imagino que son.
Pero bueno, en el fondo, sólo es cuestión de esperar. Porque esto sólamente está empezando y si no lo joden mucho, seguro que todo llegará.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
El séptimo día.
Yo entiendo a aquellos que sólo ven Gran Hermano a la espera de que se lie una buena matanza. En ocasiones no sólo los comprendo, si no que incluso comparto sus ansías. Pero confieso que en general, aunque una pelea puntual puede saciar mis impulsos más primarios, con lo que realmente disfruto de esa Casa, es cuando una guerra de guerrillas por debajo, siembra de minas el terreno, a la espera de que uno y otro bando empiecen a hacer el recuento de víctimas.
Y es en la casa de colores donde la guerra ha estallado. Sin cuartel, pero silenciosa y moviéndose en las sombras. Los dos grupos están perfectamente definidos (excepto algún pequeño detalle en el caso de Patricia que, aunque casi totalmente alineada en el grupo de Terry, Chari y Jhota, aún sigue dejándose querer por los del otro lado) y las hostilidades casi defintivas, hace ya días que han comenzado cada vez con menos disimulo (a pesar de que para el/la cateto/a que hace el Resumen Diario, sólo cuenten las historias de azúcar que huelen a chorrada y a una mierda tan inmensa, como el pedazo de cagarro que cagó ayer noche).
Y la cosa, más o menos por encima, está así: Catha, Marta, Yago y Joaquín odian a Terry (cosa lógica para cualquier persona de bien). Así mismo están hasta el culo de Chari (odiosa donde las haya), aunque le pongan buena cara y hagan la pantomima (como Marta ayer noche, de amor y compaña durante la fiesta). Y han decidido nominarlas a las dos a la espera de que, aunque alguna de ellas (Chari, creen) fuese salvada por los de la otra casa, con lo que se debe de estar viendo fuera (piensan), la otra se vaya a la puta calle. Y en el otro bando, tanto la canaria, como la choni del novio/nonovio (que es más falsa que Judas tratando de ponerle cara de buena chica a todo el mundo), como el borderline de la gorra, pretenden que salgan nominados Joaquín, Catha y Marta (a los que todos ellos odian y Terry más... aunque luego cuando se mama, vende ansias de reconciliación con su gallega del alma).
Y en esto Vocecita (cada día más insoportable y, me temo, más favorita) se les une y dice que ella, si lo decide el grupo, nominará así también. Y por encima de todos elllos, perteneciendo a un bando y moviendo los hilos en las sombras, pero habiendo conseguido que los del grupo contrario le vean como un tipo majísimo contra el que no tienen nada, aparece el Gran Yago (todos en pie, cojones), el que desde su catre (casi todo el día y en pelotas bajo las sábnas) domina la situación y trata de demostrar que, aquello de su video de presentación de que le encantaba jugar al ajedrez, no era una sandez de cara a la galería (aunque tampoco voy a poner al chaval de "Pepe" o similar, ni mucho menos. Pero con la masa neuronal que suele ser habitual en este programa de ceporros, pintas lleva de ser el rey absoluto de esta edición).
Y es que Yago (sin ocultarnos a nosotros nunca su juego, dejando claro que él le daría un abrazo y sería falso con quien tuviese que serlo para evitar salir nominado), ha conseguido caerle bien a todo el mundo y (salvo que las cosas cambien) seguramente no tendrá ni un sólo punto en las nominaciones del jueves. Es más, no sólo los contrarios lo van a salvar de esta, si no que encima, hablando entre ellos, comentan ingenuos cosas como que, el gallego les cae muy bien, o que es imposible que Charini salga nominada, porque "¿Quién la iba a votar y menos Yago?".
Y estando como están las cosas (y rezando para que la organización de los cojones no se saque una de las suyas de la manga y cambie la forma de nominar, entrometiéndose en el resultado final, como suele hacer de forma chapucera cuando le sale de los huevos), lo que se adivina el viernes a las primeras horas de la madrugada, es una noche de cuchillos largos (al quedar algunas cartas boca arriba) que conduzca, si dios quiere, a una semana con un ambiente aún más tenso e hipocrita, en el que, en cuanto te das la vuelta, te la clavan por detrás y te hacen un traje a medida.
Y mientras Vocecita, apoyada por unos resúmenes (narrados de forma zafia, que tergiversan las historias por un simple y puto problema de incompetencia y de no tener ni puta idea de contar ni un simple hilo sin dejar montones de lagunas por el medio, como hizo ayer en la broma de las parejas), en los que ella es la protagonista absoluta y en la que alguien parece interesado/a en crear a una Fresita de la nada, para no tener que currar mucho (gracias a dios que la audiencia diaria no llega ni a los cien mil espectadores), da la razón a Yago en aquello de que un poquito bien, pero que en seguida resulta un puto coñazo. No tanto porque cante (ni me molesta, ni me entero muchas veces y en otras me resulta hasta agradable), si no por lo cansino de su discurso y por esa estupidez que le viene de fábrica y que la convierte a los dos minutos (una vez pasado el impacto inicial, y tras descartar por lógica que lo suyo sea un papel) en un elemento ciertamente aburrido dentro del panorama. Pero aún así, en estos primeros instantes puede hasta ser necesaria como elemento desestabilizador (y para ver como se comporta con ella cada cual, porque intuyo que ninguno la aguanta y todos están haciendo con ella el papel de sus vidas por puro interés) y espero que se quede esta semana, aunque sólo sea para que la gitana pueda volver pronto a vender bragas (o altramuces o lo que cojones sea que venda).
Y mientras, la casa Blanca, por alguna extraña razón, sigue sin interesarme. A pesar de las también evidentes subtramas que se mueven continuamente, y aunque bajo ese clima de calma aparente , rascando un poco, la mayoría de ellos se van teniendo ganas. Pero algo en esos tipos o en esas paredes, me produce aburrimiento. Y creo que soy tan superficial, que tiene que ver con ese decorado tan tremendamente frío que sólo consigue producirme rechazo. Y no es que el juego de los dos mundos no pueda tener su punto en ocasiones (a pesar de que los de arriba no tienen ni puta idea de como gestionarlo para sacarle mucho más provecho). Pero si quiero ver todo el potencial de los ratones "blancos", necesito que cambien y adquieran todos sus colores lo antes posible. No vaya a ser que por culpa de ese mismo blanco reluciente y plano, nos perdamos algo interesante por el camino y le condenemos a no llegar jamás a ver el otro lado.
Y es en la casa de colores donde la guerra ha estallado. Sin cuartel, pero silenciosa y moviéndose en las sombras. Los dos grupos están perfectamente definidos (excepto algún pequeño detalle en el caso de Patricia que, aunque casi totalmente alineada en el grupo de Terry, Chari y Jhota, aún sigue dejándose querer por los del otro lado) y las hostilidades casi defintivas, hace ya días que han comenzado cada vez con menos disimulo (a pesar de que para el/la cateto/a que hace el Resumen Diario, sólo cuenten las historias de azúcar que huelen a chorrada y a una mierda tan inmensa, como el pedazo de cagarro que cagó ayer noche).
Y la cosa, más o menos por encima, está así: Catha, Marta, Yago y Joaquín odian a Terry (cosa lógica para cualquier persona de bien). Así mismo están hasta el culo de Chari (odiosa donde las haya), aunque le pongan buena cara y hagan la pantomima (como Marta ayer noche, de amor y compaña durante la fiesta). Y han decidido nominarlas a las dos a la espera de que, aunque alguna de ellas (Chari, creen) fuese salvada por los de la otra casa, con lo que se debe de estar viendo fuera (piensan), la otra se vaya a la puta calle. Y en el otro bando, tanto la canaria, como la choni del novio/nonovio (que es más falsa que Judas tratando de ponerle cara de buena chica a todo el mundo), como el borderline de la gorra, pretenden que salgan nominados Joaquín, Catha y Marta (a los que todos ellos odian y Terry más... aunque luego cuando se mama, vende ansias de reconciliación con su gallega del alma).
Y en esto Vocecita (cada día más insoportable y, me temo, más favorita) se les une y dice que ella, si lo decide el grupo, nominará así también. Y por encima de todos elllos, perteneciendo a un bando y moviendo los hilos en las sombras, pero habiendo conseguido que los del grupo contrario le vean como un tipo majísimo contra el que no tienen nada, aparece el Gran Yago (todos en pie, cojones), el que desde su catre (casi todo el día y en pelotas bajo las sábnas) domina la situación y trata de demostrar que, aquello de su video de presentación de que le encantaba jugar al ajedrez, no era una sandez de cara a la galería (aunque tampoco voy a poner al chaval de "Pepe" o similar, ni mucho menos. Pero con la masa neuronal que suele ser habitual en este programa de ceporros, pintas lleva de ser el rey absoluto de esta edición).
Y es que Yago (sin ocultarnos a nosotros nunca su juego, dejando claro que él le daría un abrazo y sería falso con quien tuviese que serlo para evitar salir nominado), ha conseguido caerle bien a todo el mundo y (salvo que las cosas cambien) seguramente no tendrá ni un sólo punto en las nominaciones del jueves. Es más, no sólo los contrarios lo van a salvar de esta, si no que encima, hablando entre ellos, comentan ingenuos cosas como que, el gallego les cae muy bien, o que es imposible que Charini salga nominada, porque "¿Quién la iba a votar y menos Yago?".
Y estando como están las cosas (y rezando para que la organización de los cojones no se saque una de las suyas de la manga y cambie la forma de nominar, entrometiéndose en el resultado final, como suele hacer de forma chapucera cuando le sale de los huevos), lo que se adivina el viernes a las primeras horas de la madrugada, es una noche de cuchillos largos (al quedar algunas cartas boca arriba) que conduzca, si dios quiere, a una semana con un ambiente aún más tenso e hipocrita, en el que, en cuanto te das la vuelta, te la clavan por detrás y te hacen un traje a medida.
Y mientras Vocecita, apoyada por unos resúmenes (narrados de forma zafia, que tergiversan las historias por un simple y puto problema de incompetencia y de no tener ni puta idea de contar ni un simple hilo sin dejar montones de lagunas por el medio, como hizo ayer en la broma de las parejas), en los que ella es la protagonista absoluta y en la que alguien parece interesado/a en crear a una Fresita de la nada, para no tener que currar mucho (gracias a dios que la audiencia diaria no llega ni a los cien mil espectadores), da la razón a Yago en aquello de que un poquito bien, pero que en seguida resulta un puto coñazo. No tanto porque cante (ni me molesta, ni me entero muchas veces y en otras me resulta hasta agradable), si no por lo cansino de su discurso y por esa estupidez que le viene de fábrica y que la convierte a los dos minutos (una vez pasado el impacto inicial, y tras descartar por lógica que lo suyo sea un papel) en un elemento ciertamente aburrido dentro del panorama. Pero aún así, en estos primeros instantes puede hasta ser necesaria como elemento desestabilizador (y para ver como se comporta con ella cada cual, porque intuyo que ninguno la aguanta y todos están haciendo con ella el papel de sus vidas por puro interés) y espero que se quede esta semana, aunque sólo sea para que la gitana pueda volver pronto a vender bragas (o altramuces o lo que cojones sea que venda).
Y mientras, la casa Blanca, por alguna extraña razón, sigue sin interesarme. A pesar de las también evidentes subtramas que se mueven continuamente, y aunque bajo ese clima de calma aparente , rascando un poco, la mayoría de ellos se van teniendo ganas. Pero algo en esos tipos o en esas paredes, me produce aburrimiento. Y creo que soy tan superficial, que tiene que ver con ese decorado tan tremendamente frío que sólo consigue producirme rechazo. Y no es que el juego de los dos mundos no pueda tener su punto en ocasiones (a pesar de que los de arriba no tienen ni puta idea de como gestionarlo para sacarle mucho más provecho). Pero si quiero ver todo el potencial de los ratones "blancos", necesito que cambien y adquieran todos sus colores lo antes posible. No vaya a ser que por culpa de ese mismo blanco reluciente y plano, nos perdamos algo interesante por el camino y le condenemos a no llegar jamás a ver el otro lado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)