En esta vida, puedes ser tonto, medio bobo de baba, gilipollas integral y memo supino. Además de todo esto, puedes ir más allá y sentirte el ombligo del mundo, la última coca cola del desierto, el no va más, la persona más ocurrente del mundo y aquél que está en posesión de las grandes verdades de la humanidad desde el inicio de los tiempos. Y si vas aún más allá, y tratas de ser lo siguiente y subir al último escalón de la estupidez más absoluta, entonces te conviertes en Arturo y entras de reserva en Gran Hermano, para iluminar a todos con tu infinita sapiencia y mundología.
Y no me voy a poner a detallar el por qué de todo lo anterior, porque dicha verdad casi incuestionable, se demuestra por sí sola, sólo con escucharle cinco minutos, para que, al final de los mismos, todos los instintos asesinos y oscuros que llevamos dentro, se concentren en el único objetivo de reventarle la puta cabeza y conseguir que se calla de una puñetera vez.
Y si a este ejemplar, digno de estudio, le unes otro elemento de características similares (aunque el otro le ha hecho bueno y hasta medio soportable), ni siquiera los Farrelli en el mejor de sus sueños (guiones) podrían haber ni siquiera dibujado a un tandem con una estupidez tan absoluta y aplastante.
Baste decir que el vasco, concretamente, hizo buena a una Terry que, aunque odiosa en ocasiones (y a la que se pude disculpar por el mono tremendo de tabaco, el ansia que le provoca el hambre y la pandilla de hijos de la gran puta que le rodean y que llevan intentando joderla desde hace semanas), a día de hoy es uno de los personajes que más simpatía me está generando (en esto supongo que influye mucho, los antagonistas que tiene en frente) y que en la noche del domingo, casi a punto de saltar con un cuchillo para rebanarle el pescuezo al Imbécil (me refiero a Arturín, por eso lo nombro con mayúsculas, a modo de nombre propio), cuando este, tras quejarse de que el programa le estaba exprimiendo (y que quizás por eso a lo mejor no podía generar de forma continuada videos con el suficiente interés, porque él ya no daba más... manda cojones el elemento que todavía no se ha enterado de qué cojones va esto; pero claro, el imbécil de su amigo el modelo internacional, afirma que el lleva "quince días generando videos a muerte", aún defendiendo, que él es muuuy chupi, que cada uno haga lo que él quiera), sugirió una especie de pacto de concordia (nada que ver con aquel del gran Pazos; esto era mucho más hipócrita y light), ante el cual, la paciente canaria le vino a decir, más o menos que si se pensaba que aquello era la casa de la pradera, ya se podía ir bajando de la nube o dejando de montar el papelón, si es que era tan imbécil como para estar hablando en serio.
Supongo que Terry le hubiese bastado con responderle al gilipollas que, antes de empezar con el rollito de sinceridad, paz y amor, a lo mejor demostraría un mínimo de interés en facilitar la convivencia, dándole un miserable cigarro (aunque no se le hubiese pedido, el que es fumador sabe de lo que hablo y de que un cigarro, no se le niega a nadie), simplemente al ver el monazo tan grande que tiene y la ansiedad y violencia contenida que esta falta de nicotina le está produciendo (algo visible hasta por el más ciego). A no ser que lo que estén buscando estos cretinos, sea que salte y así facilitar que el jueves se vaya la canaria para casita con viento fresco. Aunque mucho me temo que no se les va a arreglar (cosa de la que me alegro).
Y por lo demás, fin de semana muy suavecito, todo muy tranquilo, a pesar de que en la casa de colores, todos odian a casi todos (no así en la casa blanca, en la que cada día parece que el buen rollo existente, es sincero). Laura y Marcelo, han empezado un algo, que en el caso del malaguita, parece un rollo para tener compañía caricias, un polvo de vez en cuando y un cuerpo caliente al que poder abrazarse para dormir. Ella en cambio, parece que está flotando y cada vez me inspira más ternura y gana enteros a paso agigantados en mi cambiante ranking particular. Me encanta verla, decidida a vivir por fin, asumiendo (y en parte justificándose y verbalizando claramente algo que hasta ahora sólo había dicho entre dientes), que lo que hasta ahora tenía, era una relación falta de cariño ("como la de mis padres" dijo en un momento dado... instantes después de que la bruja de su madre intentase sacarla del programa con un numeirto deplorable; supongo que lo próximo será decir que su padre se está muriendo para joder a la cría un poco más), cosa que la niña se nota que necesita (como cualquiera), casi como el comer. Aparte de alguien a su lado que sienta que la desea, algo que me temo que el orejas no hacía desde hace muchísimo tiempo.
Y acabo con dos cosillas (por no resultar aún más coñazo): la primera, el descojone de ver a Anup, metiéndose en una maleta para infiltrarse en la otra casa a robar un cuadro (gracias a esa prueba gracias a la cual, las dos casas están a punto de acabar a hostia limpia, la una con la otra, con ridículas acusaciones de agresión medio veladas de Marta hacia el imbécil de Jhota), con esa pinta de carterista de Calcuta, limpiando de dinero a los incautos turistas, gracias a su capacidad de meterse hasta por el ojo de una cerradura, y (la segunda) un monólogo genial de inigualable Xxarini, que decía algo así como (léase con tono de Carmencita la de las Oveiitas) "Voy a pedí má café al confe eiimmm, porque si utede' se van a quedar depierto' por la noshe aiiimmm, le hará farta ma' café pa' podé' hace'se do' o tre' cafeles pa' ca' uno".
De lo cual deduje que en Xxarinés común no es lo mismo el café, que el cafele, siendo el segundo la bebida que se obtiene del filtrado de lo primero.