viernes, 26 de noviembre de 2010

Yo confieso.

Confieso que me dormí ayer viendo esa gala absurda, en la que la nada lo era todo y en la que un inexistente guión, dejaba bien a las claras la total falta de imaginación e iniciativa que muestran a cada paso los responsables de (joder, según parece) todo esto.

Confieso que no ví absolutamente nada de la entrevista con Joaquín. Que me dormí a eso de las doce y pico y no me desperté casi hasta la una y media. Pero sin embargo, dios sabe por qué extraño motivo, recuerdo haber visto al Ficus nominando y clavándole tres y dos puntos, a las dos personas que, junto con su Xxari, comparte horas y horas de charla y conspiración en la madrugada. Con lo cual, me ha quedado claro, que este no es ningún santurrón, si no un zorreras de tomo y lomo. Y sólo espero que este gesto (que a mí me hizo verle hasta con una cierta simpatía), produzca en esa platea sedienta de justicia y mano divina, el efecto contrario al que en mí produjo (aunque lo dudo bastante).

Confieso que por fin, después de semanas teorizando sobra la relación de la falsa parejita sobre la que los de arriba pretenden hacer girar todo el programa (y así les va, ellos verán lo que hacen), anoche caí del guindo y pillé de una vez el gazapor de toda esta historia. Un tipo está dispuesto a encerrarse en una casa durante más de tres meses y no sólo no atiende a las supuestas súplicas de su supuesta novia para que no lo haga, si no que ni siquiera le importa que durante este tiempo ella pueda estar fuera y tontear (o jincar) con unos y con otros. Pero sin embargo se muere de celos (y se moría teoricamente a los dos días de estar dentro) sólo de pensar que ella esté en otra casa, rodeada de nueve tíos, con el chivato constante de los ojos de docenas de cámaras. De lo cual deduzco (y sí, soy un zoquete por haber tardado tanto en llegar a esto) que a él le interesa ella tres cojones (no le preocupa que le sea infiel, si no que la gente lo vea), está vendiendo un amor que no siente (y que no sólo no se lo cree nadie con dos dedos de frente, si no que ella le recuerda cada poco que antes de entrar, él pasaba de ella como de la mierda) y está esperando a ver las famosas imágenes de ella con Oscar (en las de Julio no ha reparado siquiera), para tener la excusa perfecta como para mandarla a tomar por culo y encima quedar de bueno, digno y hombre cabal engañado.

Confieso que me jodio mucho que se fuera Joaquín (más de lo que pensaba), porque era un tipo oscuro y siniestro que estaba dando muchísimo juego (y lo que le quedaba por dar). Y que al mismo tiempo, me alegré porque Laura se quedase (aunque poco nuevo nos dará, ya que sólo puede ofrecer más de lo que ya hemos visto). Y sobre todo me alegré porque gracias a eso, pude conocer a su madre (que más parecía la madre de Azahara, porque era clavadita; debe ser que en Parla o son todos familia o hay algún gen común), que me pareció de lo poco divertido y destacable de la mierda que ayer noche nos tuvismos que tragar durante casi cuatro lasrguísimas horas.

Confieso que tengo claro que el resumen diario, es uno de los cánceres que se están cargando este programa (además de la no emisión del 24 horas por una plataforma digital y de unas galas aburridísimas sin guión alguno). Un Diario que durante once ediciones hacia una única persona y para el cual ahora hacen falta siete (y no miento, lo he "soñado"). Una putísima mierda que se limite a escupir tres o cuatro videos con los cliches a los que se han agarrado desde el principio, sin una coherencia argumental, sin una definición de los personajes (desde el minuto cero, lo cual dificulta y casi imposibilita que la gente se enganche a unas historias que existen pero que no se nos narran y para las cuales hay que estar pendientes con mil ojos del 24 horas y deducir la parte que estos nos censuran por las conversaciones y las reacciones posteriores de unos y otros) y sin él más mínimo cariño hacia los fieles que desde años seguimos esto. Durante todas las ediciones anteriores, cada Diario (hubiese o no qué contar), era como un pequeño capítulo de una teleserie, perfectamente estructurado, rico en matices, situaciones, personajes y con una historia maravillosa y perfectamente contada. Ahora mismo, lo que cada día se nos presenta, son casi videos en bruto, sin pulir, con los tres temas argumentales de siempre, escupidos sin el más mínimo pudor ni cuidado, demostrando o bien una completa inutilidad por parte de sus responsables o bien una total falta de interés por narrarnos la historia de lo que ahí dentro está pasando. Y la historia (historias porque son muchas) de este año, es infinitamente más entretenida, rica e interesante que la de del año pasado (por poner sólo un ejemplo cercano).

Y por último, confieso que me caigo de sueño aún (luego me desvelé y no pude dormirme hasta las cuatro) y que tendré que meterme varios cafes en vena para aguantar este día de mierda que se presenta tremendamente gris y absurdo.

Pero mañana, sé que será otro día y en el fondo eso es lo único que cuenta, porque el sueño lo cura casi todo. Y sé que es sólo sueño y mucho cansancio lo que me tiene de tan mala hostia esta mañana.