lunes, 22 de noviembre de 2010

Nadie conoce a nadie.

"¿Cómo se dice falsa en japonés?
Charito."

(Yago Hermida, aspirante a Gran Esperanza Blanca).


Con este chiste (bastante bueno), remató el gallego la gran tarde noche del sábado. Una de las mejores que recuerdo, no ya sólo en este Gran Hermano, si no desde hace muchos años. Una tarde en la que cientos de detalles me hacen imposible contar más que pequeñas pinceladas de casi nada. Por lo que espero que nadie tenga ni la intención siquiera de tener una crónica completa de lo que pasa ahí dentro. Hace mucho que tuve que escoger entre rallarme y largar ladrillos infumables (pormenorizando todos los instantes que veo), o tirar por la calle de en medio (lo menos problemático) e ir soltando lo que más presente tengo en la memoria, sin pretender algo para lo que no sirvo.

Obviamente, cogí la segunda opción.

Y lo sucedido el sábado me acabó dando la razón, porque los frentes abiertos son varios (y muy jugosos) y pasaré de tratar de cubrirlos todos, yendo a saco sin más tardanza.¡, centrándome en lo que más recuerdo.

Todo empezó la noche del viernes (creo) cuando en la pantalla (supongo que de la xbox) aparecieron dos mensajes que rezaban "Chari falsa" y "No os fieis de Chari" y que consiguieron que la partida de la tarde del sábado en la consola, se convirtiera en una especie de ralle colectivo en las dos casas. Pero obviamente, la más rallada era Xxari (esa niñata insoportable que es como una epidemia de almorranas en el culo) que, tras tener la sospecha de que los mensajes podían provenir de la otra casa y sugerir alguno de sus compañeros el pagarles al día siguiente con la misma moneda, llegó a su ralle definitivo cuando el super (para evitar líos o para, tratando de arreglar la chapuza que habían cometido, cagarla aún más) le confirma que los mensajes que han podido ver provienen del exterior. Ahí ya la gaditana entra en brote y llega el llanto, y su novio (la planta que ella casi ha convertido en ganador, sencillamente mostrándose una bruja celosa posesiva y falsa, y colocándole a él como un pobrecito imbécil, posición ideal para despertar las simpatías de los que simplemente buscan mártires, aunque los mártires aburran a dios y la función básica de este programa sea divertir y no servir de somnífero), la consuela y le viene a decir que, encima (iluso o falso también él) no debe rallarse con algo tan absurdo, porque toooodo el mundo ve lo sincera que es siempre su niña.

Y a todo esto, y en paralelo, en la casa blanca, Jhota y Joaquín, aprovechándose de los mensajes de marras, aprovechan para confeccionar un traje a medida (un señor traje) a la Xxarito. Que si Jhota dice que es muy amiga, pero que ya le llevaba viendo cosas muy raras. Que si menos mal que se habían distanciado y que ahora estaban en casas distintas, porque en una semana más, el hubiese saltado. Y el señor Joaquin (aleccionando a todos y en especial a su pupilo Marcelo, que no deja de ser una réplica exacta con veinte años menos de él mismo y que venera a su "padre espiritual", mirándole en silencio como si la del otro fuese la palabra de dios), crecido ante la atención de la platea, remata encima diciendo que la niña es una "floja". Y que todo lo que afirma que limpia es mentira, porque al final, lo tiene todo lleno de mierda.

A todo esto y en medio de la conversación, aparece el tema Marta, respecto al cual los de la casa blanca tienen interés en saber si anda detrás de Ruben (que tan mal gusto yo no le presupongo a la chica) y la charla deriva entre dimes, diretes y confusiones varias, pero ya que sale el tema, el gran Joaquín, aprovecha para decir que aunque Marta es "buena chica", no sería del tipo de mujer con el que él estuviese fuera y que tiene comportamientos bastante raros (como acercarse a él cuando está nominada y alejarse cuando el que está en la palestra es él). Y para rematar el tema, uno de los dos (Jhota o Joaquín, no recuerdo), conluye dicendo simple y llanamente, que la gallega es "un poco zorrilla".

Y aquí, yo ya me siento aún más impotente, porque todo me parece intersante y siento que no estoy contando casi nada y que me estoy quedando sin llegar siquiera a tratar el diez por ciento de lo que veo (en este GH aburrido y con un casting de mierda, según algunos).

Pero no me gustaría seguir, sin hacer un inciso y darle las gracias a la Gran Pepa (la nueva, no la chapuzas que ejerce de super) por haber puesto patas arriba todo esto (con la colaboración inestimable del inútil que dejó que los sms salieran a la luz ahí dentro) simplemente con esa organización pensada y medida, en la que incluso creo que, propició la unión de la sacrosanta parejita (los que eran pero luego no, y al final ni ellos mismos saben lo que son), para dinamitarla por completo, ya que, cualquiera con un mínimo de capacidad de observación, vería (desde fuera) que esos dos son como agua y aceite y que lo único que les unía mínimamente era precisamente la distancia (y los 15 minutos de bis a bis) que, al haber desaparecido, ha hecho aflorar todas las carencias e inmensas grietas que existen en una relación cogida con alfileres y que, más tarde o más temprano, concluirá en estruendoso fracaso (y venta de retales en los programas satélites, una vez que todo esto haya concluido). Aunque esta estrategia, podría tener (y tiene) el peligro enorme y real que antes comentaba: que ya tengamos ganador y que, el de este año, convierta (por comparación) a Javito y a Angel en los reyes del club de la comedia.

Y es que esta unión propiciada por la doña (cruce bastardo entre Laly Bazán, Mila Ximénez y hasta Rosa Venenito), así como la separación que ha hecho de Marta y Joaquín (de la cual la gallega sale tremendamente favorecida, acercándola más a Yago, por mucho que amenace con ir al confesionario a quejarse de que Pepa está contando demasiadas cosas del exterior y los está rallando a todos), tuvo su climax en la misma noche del sábado de marras (y creo que ha sido sólo el comienzo, visto que el domingo, casi a la misma hora, se repetía una conversación similar entre los mismos protagonistas), en una conversación nocturna, cara a cara, entre la parejita, amparados por la soledad y el saber que todos los demás se habían acostado.

Una conversación larga, interesantísima de ver, para conocer bien a los personajes y hacernos una idea de por donde nos movemos, imposible de detallar en su totalidad y que comenzó de forma extraña, que hizo parecer que el objetivo y el fin de la misma, era el intento de Xxari de organizar las cosas, y tratar de que su novio y ella durmiesen en habitaciones distintas, para así tener controlados todos los frentes (sí, el amor y la pasión irrefrenable, parece que pesan mucho menos que 50 kilos). Pero claro, todo esta supueste trama de nuestra Lady Macbeth (de baratillo y todo a cien, no nos vayamos a pensar otra cosa), tratándole de hacer entender su postura al encefalograma plano que tenía enfrente (al que sólo le faltaba la baba cayéndosele por la comisura de los labios, porque el resto de la cara era una franca oda a los efectos de una buena lobotomía), derivó en el transcurso de la misma al origen real del problema: la envidía total y el complejo de inferioridad inconsciente y mal disimulado que la "buena" de Xxarini tiene hacia Marta. Una envidia que ella disfraza de celos y que le sirvió a la nena, para lanzarle una batería de reproches al zoquete, reprochándole (manda cojones, como si ella hubiese tonteado lo suyo con Feroz y con Oscar) que él estuviese muy pendiente de la gallega en todo momento (según ella, aunque no lo dijo, el maromo debería casi escupirle a la cara para que la otra se quedase tranquila) y que, encima, se dejase dar un abrazo tan cariñoso cuando se reencontraron los dos el jueves por la noche, estando su novia delante. Y la conversación, que culminó con el otro diciéndole que sí a todo, agachando la cabeza y haciendo firme propósito de enmienda (que de nada sirvió, puesto que a la noche siguiente, pudimos asistir al mismo capítulo con la misma invitada ausente de protagonista), tuvo su momento álgido, en un comentario del imbécil del Ficus que, tímidamente, osó hacerle un leve reproche a su diosa y pedir a dios (más bien a ella) que al día siguiente, su novia se levantase con un poco más de deseo hacia él.

Dato significativo, por cierto, y conluyente respecto a la relación absurda y falsa que desde el programa nos siguen intentando vender (ayudados por ellos), en la que parece que a la niña sólo se le moja el chocho y tiene ganas de polla cuando su action man heroe, anda lejos y puede vender la pena por la ausencia. Porque por lo que parece, desde el reencuentro, poco polvo ha habido entre estos dos que incluso en un principio, hasta dormían (parece) en camas separadas.

Y para concluir este ladrillo (que al final, he sido incapaz de hacer reusmido y mínimamente coherente y claro), simplemente una palabra que sobrevuela sobre todo y todos en esa casa: Falsedad, casi más visible y palpable que nunca, en un micromundo en el que nadie conoce a nadie, todos se mienten a la cara, todos esconden, cada uno conspira y cambia con frecuencia de aliados y en el que la miseria y la mentira, por fortuna, campan a sus anchas, disfrazadas en todo momento, de correción, educación y afabilidad.

Que dure mucho, por favor.

Y que no pare la fiesta.

Y, un último detalle. En la casa la están cagando, poniendo a parir a todas horas a Xxari y victimizando a su novio, pintándolo siempre de buena persona y de pobrecito. Donde ya la actitud de su novia le está encumbrando, si estos imbéciles siguen empeñándose en pintarlo de mártir y santo, no hay dios bendito que nos libre de un desastre que cada vez está tomando más forma y dándome más miedo.